Catalina Rocchia Ferro proyecta una industria azucarera tucumana profesional, unificada y con mirada hacia el futuro energético

Catalina Rocchia Ferro, directora ejecutiva de la Compañía Azucarera Los Balcanes, definió el presente de la industria azucarera en Tucumán como un cambio de paradigma histórico. “Estamos en un escenario absolutamente distinto de lo que venimos viendo en los últimos 250 años”, afirmó, destacando la magnitud del inicio de la zafra 2026 con volúmenes de caña superiores a la campaña anterior. Para Rocchia Ferro, este contexto demanda una gestión profesional y unificada que equilibre mercado interno, exportaciones y el impulso a los biocombustibles como motor de la matriz energética nacional.

En declaraciones al programa Los Primeros, la empresaria detalló que la provincia cuenta con más de 19 millones de toneladas de caña, mientras que el año pasado se molieron 17,6 millones. “Todos debemos poner la mejor voluntad y esfuerzo para cosechar la mayor cantidad posible”, señaló.

La producción azucarera estimada asciende a 1,8 millones de toneladas, frente a un consumo interno nacional de 1,2 millones. “Es imprescindible exportar los excedentes para sostener la estructura del negocio”, concluyó.

Rocchia Ferro valoró la reciente incorporación de nuevos actores al sector, como el grupo que adquirió el ingenio Concepción, propiedad de Santiago Blaquier, como un signo alentador para elevar profesionalmente la industria. “Considero que esta incorporación ayudará a profesionalizar más la actividad. El Centro Azucarero Regional (CART) y el Centro Azucarero Argentino trabajan de manera coordinada para consolidar una industria azucarera enorme, con más ingenios y producción”, manifestó.

Destacó también el diálogo fluido con las autoridades provinciales para superar cuellos de botella operativos, mencionando la reciente gestión para garantizar el suministro de gas como una acción fundamental para evitar la paralización del ingenio. “El gobernador Osvaldo Jaldo y el ministro Daniel Abad destrabaron la cuestión del gas, que hacía probable un paro drástico de la actividad,” explicó.

En relación con los biocombustibles, Rocchia Ferro subrayó su importancia como pilar para el futuro energético argentino y expresó: “estamos cambiando la matriz energética del país, y eso es realmente importante”. Sobre la nueva ley propuesta por la senadora Patricia Bullrich, señaló que el avance hacia un mercado libre, con precios basados en la paridad de importación, representa un incentivo para el crecimiento del sector. Celebró la subida del corte mínimo de bioetanol del 12% al 15%, ya que esta medida disminuye la dependencia de combustibles fósiles y potencia el desarrollo industrial.

Poniendo en perspectiva el ámbito social, la dirigente criticó la concentración del poder económico y denunció que, en ocasiones, las rentas generadas por el azúcar no benefician a los productores. “En el producto final muchas veces los intermediarios obtienen márgenes injustificados, lo que perjudica a cañeros que trabajan arduamente con pocos surcos”, afirmó con firmeza.

Rocchia Ferro se manifestó en contra de la vigente Ley de Etiquetado Frontal, que considera que “demoniza injustamente el azúcar”, y apoyó el proyecto nacional para su derogación, aunque resaltó la necesidad de garantizar información clara y correcta a los consumidores.

Finalmente, la empresaria explicó su alejamiento de la Estación Experimental Obispo Colombres (EEAOC) por diferencias con el directorio sobre ciertas políticas internas, advirtiendo que “no se aplican los mismos criterios a todos los sectores de la industria”. Cerró con un llamado a la construcción colectiva para que todos los actores de la cadena de valor se beneficien del crecimiento del sector.

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