El Colegio de Psicólogos de Tucumán comunicó con profundo pesar el fallecimiento de Ricardo Ezequiel Gandolfo, figura central en la formación de generaciones de psicólogos y gran referente del psicoanálisis en la provincia.
Nacido en 1953 en Las Termas de Río Hondo, Santiago del Estero, Gandolfo se radicó en Tucumán desde su adolescencia. Se licenció en Psicología en la Universidad Nacional de Tucumán en 1976 y ejerció como profesor titular de la cátedra de Psicoanálisis (Freud) en esa casa de estudios. Su práctica clínica y docente dejó una huella profunda, tanto por el rigor intelectual como por su calidad humana, según coinciden colegas y exalumnos.
Paralelamente, Gandolfo cultivó una destacada trayectoria literaria. Su primer libro de poesía, Diario de Babel (Editorial Sudamericana, 1981), obtuvo el Premio Nacional Coca Cola en las Artes y las Ciencias en 1980, con un jurado integrado por Olga Orozco, Alberto Girri y Roberto Juarroz. Publicó además Ensayos analíticos (Editorial Descartes, 2000) y participó en antologías como Ajenos al vecindario. Ganó el Salón del Poema Ilustrado de Tucumán en 1986 con el poema “El Enmascarado no se rinde” (junto al artista Sergio Tomattis) y en 2000 con “Notas de familia” (junto a Eduardo Joaquín). Algunos de sus poemas fueron traducidos al alemán y publicados en el Jahrbuch der Lyrik de 1996. En su juventud integró la banda de rock tucumana Redd, para la cual escribió todas las letras.
En una entrevista concedida a La Gaceta en 2021, Gandolfo describió la poesía como “una diversión, una alegría y un honor”. Consideraba que existía un contacto natural entre su práctica psicoanalítica y su escritura, aunque las distinguía: “El psicoanálisis no me quita tiempo puesto que es mi ocupación. Y la poesía una diversión, una alegría y un honor”.
El Colegio de Psicólogos de Tucumán acompañó en el duelo a su esposa, la colega Elvira Escalante, a sus hijos y al resto de la familia. Sus restos fueron velados este lunes 6 de abril en San Bernardo, de 10.30 a 20 horas.
La partida de Ricardo Ezequiel Gandolfo ha suscitado numerosas expresiones de reconocimiento en los ámbitos profesional y cultural de Tucumán. Se lo valora no solo por su aporte sustancial al desarrollo del psicoanálisis local y a la formación universitaria, sino también por la sensibilidad y la belleza de su obra poética, que enriqueció la vida cultural de la provincia durante décadas.
