Tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del Indec, el ministro de Economía, Luis Caputo, abordó la discusión generada por la postergación de la actualización del Índice de Precios al Consumidor (IPC), mencionó la posibilidad de realizar una nueva Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y se refirió a la salida del exdirector, en una entrevista con Luis Majul por LN+.
«Con el Presidente Milei no coincidíamos en modificar el índice», afirmó el funcionario, en el marco de la polémica por la decisión de aplazar el nuevo IPC. Y agregó: «Si se va a hacer este cambio, lo coherente es concluir el proceso de desinflación con la misma métrica que se ha utilizado hasta ahora y luego llevar a cabo una encuesta nueva que capture los patrones de consumo actuales».
Según detalló Caputo, tanto el indicador vigente como el propuesto por Lavagna se fundamentan en una EPH del año 2018, por lo que ambos reflejarían hábitos de consumo ya desactualizados. «En el medio atravesamos una pandemia«, remarcó y añadió: «Es probable que las diferencias entre los valores actuales y los de 2018 sean mayores que las que había entre ese año y el anterior».
Sin embargo, justificó la determinación del Gobierno de mantener el IPC actual hasta que finalice el descenso inflacionario. «No se pueden comparar peras con manzanas», argumentó. Y reiteró: «Marco quería implementar el nuevo índice y ya tenía una fecha establecida. El Presidente no estaba de acuerdo con eso«.
El ministro afirmó que este proceso se vio frenado por el «ataque político fenomenal» que recibió la administración libertaria, el cual generó «un nuevo pico inflacionario». «Esto es un clásico de la oposición y de un sector del periodismo que, por distintos motivos, desean que al país le vaya mal y buscan instalar temas», consideró.
En este contexto, Caputo criticó a su exviceministro de Economía, Joaquín Cottani, quien había cuestionado la postergación del nuevo índice -uno de los factores detrás de la renuncia de Lavagna-. El exfuncionario había manifestado que la fórmula estaba finalizada en junio de 2024 y que debía haberse aplicado en el segundo semestre de ese año.
«No le doy importancia a lo que opina. Porque forma parte de esa gente. Lo designé viceministro porque me lo pidió Cavallo y lamentablemente no funcionó. No sé si quedó resentido, pero nunca en su vida concedía entrevistas y ahora está permanentemente en los medios tratando de desprestigiarnos».
El exviceministro había defendido la capacidad de Lavagna en una radio y había calificado de inapropiado postergar la implementación del nuevo índice por una «cuestión tan menor» que, a la vez, resulta crucial para medir la inflación.
Caputo aseguró que Lavagna se desvinculó en «términos cordiales» tanto con él como con el presidente Javier Milei. Incluso dijo que recibió un mensaje de su parte mientras se dirigía a los estudios de LN+ donde le ofrecía salir a hablar en público para aclarar «los rumores falsos que están circulando».
Posteriormente, elogió al actual director técnico del Indec, Pedro Lines: «Es intachable. Es un técnico brillante, muy respetado y, de hecho, cuando le ofrecí el cargo consultó al directorio. Y los directores estuvieron de acuerdo».
La discusión con el sector textil
Días después de que afirmara en Radio Mitre que no adquiría indumentaria en la Argentina y que solía comprarla en el exterior, varios empresarios del rubro textil nacional mostraron su descontento por sus declaraciones y, en particular, reclamaron por la alta presión tributaria y el efecto de las importaciones.
Caputo sostuvo que no está en contra de la industria y que, aunque comprende la empatía con los empresarios, siente «más empatía con los 49 millones y medio de argentinos». El ministro apuntó contra el «modelo kirchnerista de economía cerrada» y afirmó que, desde el inicio del gobierno de Milei, «la vestimenta bajó considerablemente y se puede competir«.
«Conozco empresarios textiles que aseguran que pueden competir sin problemas. Esto no es un tema dirigido a una industria o a empresarios en particular, es justamente una cuestión de modelo. Es un error afirmar que la cancha está desnivelada. Nosotros actuamos con sumo cuidado en los distintos sectores industriales», agregó. También puso como ejemplo la industria automotriz, con la que dice tener «una relación excelente», y cómo a pesar de que les redujeron los aranceles a la exportación, las «provincias y municipios les cobran más».
Manifestó, además, que le sugirió a uno de los principales empresarios del sector que solicite una reunión con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof: «Le pidió una reunión al gobernador de Buenos Aires y le dijeron que no lo atenderían porque no era una buena imagen política. Entonces, por un lado, los critican y los cargan de impuestos y después no los reciben».
Asimismo, le respondió al presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, Claudio Drescher, quien días atrás expresó estar «desilusionado y triste» por la actitud del Gobierno, que a su juicio se había «convertido en parte de la casta».
«Me parece exactamente lo opuesto a todo lo que él dice. Él debe ser de esa gente que no quiere perder sus privilegios. Conozco empresarios de su misma industria que pueden competir sin problemas. Hace dos años, con los incentivos incorrectos, ellos podían cobrarte cinco veces más y la gente se lo pagaba porque, si iban al día siguiente, el precio era mayor», replicó Caputo.
La réplica a Paolo Rocca
Recientemente, Milei y el titular del grupo Techint se vieron envueltos en una controversia. Esto ocurrió luego de que Techint perdiera una licitación millonaria frente a un competidor indio por decisión de los principales actores petroleros argentinos para suministrar caños a un gasoducto de casi 500 kilómetros que transportará gas de Vaca Muerta a Río Negro para su licuefacción y venta al exterior por barco.
Rocca afirmó que el grupo evalúa presentar un recurso de antidumping contra la entrada de tubos desde India y acusó de que hubo competencia desleal. Además, señaló que la decisión de adquirir insumos de la firma Welspun perjudica a la producción local y al empleo industrial. Poco después de sus declaraciones, Milei lo tildó de «golpista».
Caputo negó que haya existido competencia desleal. «Lo analizamos desde la Secretaría de Comercio. Yo mismo hablé con Paolo y no la hubo. Dicho esto, Techint es una empresa enorme, tiene una gran capacidad y habrá muchas más licitaciones», expresó.
Y completó: «En marzo hay una que es cuatro o cinco veces más grande que la que perdió [Techint] y puede competir sin problemas. [La licitación anterior] fue una privada donde en los pliegos no se especificaba que se podía hacer un refusal o la posibilidad de que otro igualara la oferta. Entonces otra empresa ofertó menos y se propuso en el directorio de YPF ver si le permitían esto y el directorio votó que no, razonablemente. Porque si permitís eso sin haberlo puesto en los pliegos y esa misma empresa quiere hacer otra licitación mañana, no va nadie. Y volvés al problema de que no hay competencia».
