El mandatario provincial Osvaldo Jaldo se trasladará este jueves a la capital del país para asistir a un encuentro en la sede salteña, en el que mantendrá una reunión estratégica con el gobernador Gustavo Sáenz y con los primeros mandatarios Raúl Jalil (Catamarca), Hugo Passalacqua (Misiones) y Rolando Figueroa (Neuquén).
La convocatoria responde a la táctica del grupo de gobernadores identificados como «propensos al diálogo», quienes intentan establecer una posición unificada en medio de las tratativas con la administración nacional liderada por Javier Milei.
De acuerdo a lo informado por el Ejecutivo provincial, el objetivo central de la cita será acordar una línea de acción común ante el debate parlamentario de la reforma laboral, en un momento en que las provincias exigen el desembolso de compromisos adeudados por la Nación y más certezas de financiamiento para mantener sus economías y servicios básicos.
La principal inquietud de los mandatarios regionales se centra en los detalles del proyecto del gobierno nacional, que incluye modificaciones al régimen tributario, como una disminución del impuesto a las Ganancias para empresas, la eliminación parcial de tributos internos y una reducción de 3 puntos en las cargas patronales, lo que generaría una merma significativa en los fondos coparticipables.
Antes de partir, el vicegobernador Miguel Acevedo se refirió al panorama económico y financiero del país y sus efectos en Tucumán. «El gobernador está a punto de viajar a Buenos Aires y también analizamos la coyuntura económica y financiera nacional. Hay indicadores macroeconómicos que se están estabilizando, como la caída del riesgo país, lo que da confianza en el exterior, pero es preciso reactivar la economía porque el consumo está en descenso», manifestó.
Acevedo agregó que Tucumán ya está sintiendo con intensidad la disminución de los recursos coparticipados. «Eso genera preocupación, porque impacta de lleno en las provincias. Por esa razón el gobernador se reunirá con otros mandatarios para acordar una estrategia conjunta y entablar conversaciones con el gobierno nacional», detalló.
Paralelamente a estas gestiones políticas, la administración tucumana adoptó una medida administrativa crucial para robustecer su postura fiscal frente a la Nación. A través del Decreto N° 3.923/3 (MEyP), rubricado por el gobernador Jaldo y publicado este lunes en el Boletín Oficial, se ordenó la determinación y registración contable de los créditos que la Provincia tiene a su favor contra el Estado Nacional y que no fueron incorporados al Convenio de «Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas», firmado en septiembre último.
Según cálculos oficiales, la deuda que mantiene la Nación con Tucumán asciende a unos $400.000 millones, correspondientes a la eliminación de subsidios al transporte, la supresión del incentivo docente y la cobertura de prestaciones de salud, como medicamentos y estudios para afiliados del PAMI, que en la actualidad son solventadas con fondos provinciales.
En ese contexto, el ministro de Economía y Producción, Daniel Abad, formalizó la semana pasada en Buenos Aires un reclamo urgente para desbloquear alrededor de $95.000 millones, con el fin de asegurar el cumplimiento de los compromisos salariales de la Provincia.
