La administración provincial de Tucumán concretará la reubicación integral del Instituto Roca en una sección específica del complejo penitenciario de Benjamín Paz, ubicado en el departamento de Trancas. La información fue brindada a este medio por el ministro de Desarrollo Social, Federico Masso, quien aclaró que la operación supondrá una transformación en la infraestructura y la gestión, mas no alterará el marco jurídico aplicable a los adolescentes en situación de conflicto con la ley.
El funcionario detalló que la futura dependencia, que llevará el nombre de Instituto Cura Brochero, funcionará en un módulo autónomo, actualmente desocupado por reclusos adultos, el cual será adaptado para satisfacer los requisitos establecidos por la legislación local, federal y los tratados internacionales de protección a la niñez y adolescencia. “Se trata de una mudanza física desde un establecimiento con décadas de historia hacia un sitio que ya inspeccionamos y que será remodelado para ajustarse a todas las normativas judiciales”, afirmó Masso.
El proceso de traslado se halla en fase administrativa. El ministro informó que este martes se reunió con el gobernador Osvaldo Jaldo y la fiscal de Estado, Gilda Pedicone, para ultimar los detalles del decreto que rubricará el Poder Ejecutivo en los próximos días. Informantes gubernamentales señalaron que la medida podría materializarse en un lapso de 15 a 20 días, una vez concluidas las gestiones y las refacciones básicas requeridas.

Autoridades del Ejecutivo provincial precisaron que el Instituto Roca continuará recibiendo a adolescentes de 16 y 17 años implicados en crímenes severos, tales como hurtos agravados u homicidios, y que el cambio de locación no se relaciona de manera directa con la discusión a nivel país acerca de modificar la edad de responsabilidad penal. “No existe novedad en ese aspecto. Nuestro objetivo es adecuarnos a todos los parámetros”, subrayaron desde el gobierno.
El nuevo espacio operará con una organización absolutamente segregada de la de los internos mayores de edad. “La normativa es explícita: está prohibido cualquier tipo de contacto entre menores y adultos privados de libertad”, recalcó el ministro. Todo el dispositivo técnico, profesional, administrativo y de apoyo será transferido a Benjamín Paz, en tanto que el edificio patrimonial del Roca, situado sobre la avenida Francisco de Aguirre, permanecerá desocupado y su destino será determinado posteriormente por la gestión provincial.
De forma paralela, Masso, acompañado por la secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia, Graciela Sare, y la subdirectora de Menores en Conflicto con la Ley Penal, Andrea Salinas, inspeccionaron el Pabellón 8 de Benjamín Paz para planificar las modificaciones necesarias. En el lugar se acordó la edificación de oficinas modulares para el personal técnico y administrativo, un acceso independiente al módulo mediante una rampa y la colocación de barreras visuales en los patios interiores, a fin de asegurar la nula interacción con los detenidos adultos.

El asunto recuperó protagonismo en la agenda pública tras recientes episodios de inseguridad con participación de menores. En una conferencia de prensa, el gobernador Osvaldo Jaldo, consultado por este medio, enfatizó la urgencia de adoptar determinaciones contundentes. “El tema de los adolescentes que cometen delitos es un debate a nivel nacional. En muchas ocasiones se los considera menores al momento de ser juzgados, pero para asesinar no existe edad”, declaró al aludir al homicidio de Rodrigo Joaquín Ibarra en Alderetes.
Jaldo manifestó que, por resolución judicial, los adolescentes responsables de homicidios podrán ser alojados en un pabellón especial de Benjamín Paz. “Estamos destinando un módulo para los menores. Quienes maten, quienes asesinen, irán a Benjamín Paz, a un ámbito diferenciado, para que experimenten el rigor de la condena”, expresó. Y finalizó: “A ese joven nadie se lo restituye a su padre, pero el Estado debe actuar frente a estos delitos de extrema gravedad”.
