Tras las fuertes precipitaciones que se registraron en horas de la madrugada en la provincia, al menos 15 casas sufrieron el ingreso de agua debido a la crecida del río Chico en la localidad de Aguilares. La información fue confirmada a este medio por Alberto Janín, director de Defensa Civil de la ciudad, quien señaló que el escenario se monitorea de forma constante, aunque hasta el momento no se requirió el desalojo de vecinos.
“Tuvimos un pico máximo de la creciente aproximadamente a las 4.30 o 5 de la mañana, cuando el río Chico se desbordó en la zona oeste del barrio Santa Rosa”, detalló. A partir de ese instante, se pusieron en funcionamiento maquinarias municipales y equipos de emergencia, labores que se extendieron durante toda la mañana. El funcionario precisó que el caudal del río se mantiene muy alto, al igual que el del río Medina, mientras que el arroyo Barrientos ya presenta una baja en su nivel.
En el barrio Santa Rosa se dispuso un puesto sanitario con personal médico y de enfermería del Hospital de Aguilares, además de un centro de evacuación preventivo, aunque hasta ahora no se reportaron evacuaciones. “El agua está entrando en estos momentos a las viviendas, por eso muchas personas se acercaron a la banquina de la antigua traza de la ruta 38”, indicó Janín, al mismo tiempo que reconoció que se trata de una crecida poco común.
“Hace bastante tiempo que no vivíamos una situación de esta envergadura. Se realizaron obras importantes en las defensas del río, pero el volumen de agua fue muy grande: cayeron casi 70 milímetros en pocas horas”, añadió.
Respecto a la condición de las familias damnificadas, el director de Defensa Civil manifestó que la mayor inquietud es prevenir más perjuicios materiales. “La prioridad de la gente es intentar que no entre más agua a sus hogares. A quienes tienen mayor vulnerabilidad, como adultos mayores, personas con discapacidad o niños, los estamos trasladando al hospital como medida de precaución”, explicó.
En lo que concierne al estado de la infraestructura, Janín descartó peligros en los puentes y mencionó que personal policial y de seguridad vial actúa en el área para impedir que los vehículos se estacionen en lugares riesgosos.
“Por el momento tenemos contabilizadas unas 15 viviendas perjudicadas, pero la situación puede cambiar porque el agua continúa avanzando desde el oeste hacia el este de la ruta”, alertó. En ese marco, señaló que personal de Obras Públicas se encuentra destapando alcantarillas y realizando trabajos para favorecer el escurrimiento. “Consideramos que si el río no incrementa su caudal, la situación podría normalizarse”, sostuvo.
