El exmandatario Mauricio Macri, de 66 años, y la empresaria textil Juliana Awada, de 51, han decidido poner punto final a su matrimonio después de más de una década y media juntos. Según confirmaron fuentes cercanas a LA NACION, la determinación fue mutua y se concretó antes de las celebraciones de fin de año, las cuales igualmente compartieron en un entorno familiar.
La relación entre Macri y Awada comenzó cuando él ejercía como jefe de Gobierno porteño. Su primer encuentro tuvo lugar en septiembre de 2009 dentro de las instalaciones del exclusivo Ocampo Wellness Club, ubicado en Barrio Parque. En ese momento, ella tenía 35 años y él 50. Tras una cena y un viaje a Tandil que afianzó el vínculo, la pareja inició una convivencia que luego derivaría en el matrimonio.
En una entrevista televisiva realizada en 2021, el expresidente reconoció el papel fundamental que Awada desempeñó durante su gestión al frente del país y reveló el apodo cariñoso que le tenía: la hechicera.
«Al regresar a la Quinta de Olivos al final del día, lograba desconectarme por completo. Eso fue gracias a la hechicera. Juliana fue extraordinaria», manifestó Macri en esa oportunidad. Y agregó: «En esa etapa apagaba todo, evitaba mirar televisión y me sumergía en Netflix hasta la mañana siguiente. Buscaba cerrar la jornada y recomponerme a través del cariño, el amor familiar y el círculo de amigos«.
Una unión de 15 años
El vínculo legal se estableció el 16 de noviembre de 2010 en una ceremonia civil que contó con la presencia de allegados y alrededor de 400 invitados, entre los que se encontraban personalidades de diversos ámbitos. Los testigos de Macri fueron Iván Achaval, Nicolás Caputo y Arturo Grimaldi, mientras que por parte de Awada estuvieron Zoraida Awada, Pamela Marcuzzi y Marina Laurence.
La celebración continuó días después con una fiesta en la estancia La Carlota, en Tandil, propiedad de un pariente del expresidente, donde disfrutaron de un almuerzo y un festejo que se prolongó hasta altas horas de la noche.
El 10 de octubre de 2011 nació Antonia, la hija en común de la pareja. Macri ya era padre de Agustina, Francisco y Gimena, fruto de su primer matrimonio con Yvonne Bordeu, y Awada tenía una hija llamada Valentina, de una relación anterior con el empresario belga Bruno Babier.
Con una presencia activa y un estilo desenfadado en redes sociales, la exprimera dama solía compartir mensajes afectuosos dirigidos a Macri en ocasiones especiales, como cumpleaños y aniversarios. «Siempre juntos», fue una de las frases que publicó en su cuenta de Instagram durante la presentación del libro Para qué del ex presidente.
La última publicación formal de Juliana Awada en esa red social, antes del fin del mandato presidencial de Macri, data del 10 de diciembre de 2019, día del traspaso de mando a Alberto Fernández. En esa entrada, redactó un emotivo texto expresando su admiración hacia el saliente mandatario.
«Siento una admiración profunda por vos. Esa es la palabra que define mejor estos cuatro años. En lo personal, por todo lo que crecí a tu lado, por lo que aprendí y viví. Como argentina, porque conozco tu entrega, tu compromiso, tu vocación y dedicación», se leía en aquel posteo.
Un día antes de que se hiciera pública la noticia de la separación, Awada compartió en sus redes imágenes junto a su hija Antonia y un grupo de amistades en la región patagónica.
