La audiencia celebrada en el Caso Vélez dejó una escena reveladora: los propios abogados de la denunciante no lograron sostener su planteo de nulidad sin mencionar reiteradamente a Carlos Cisneros, aun cuando el objetivo formal del pedido era anular pericias y testimonios incorporados legalmente al expediente.
Durante más de una hora de exposición, el abogado Patricio Char intentó desacreditar las pericias UFED realizadas por peritos oficiales del Estado. En ese tramo, mientras leía fragmentos de los informes que buscaba excluir, se quejó de que los peritos hubieran transcripto conversaciones en las que aparecían términos que —según su postura— debían ser descartados: “pato”, “abogada”, “Caja Popular”. En medio de esa indignación, dejó escapar una frase que nadie en la sala esperaba y que quedó registrada en audiencia pública:
“Cada vez que aparece abogada, aparece Carlos o aparece económico, siempre algo estereotipado o sesgado en contra de una causa armada.”
Char estaba leyendo conversaciones recuperadas del celular de M.C. Creyó que con esa lectura demostraba un sesgo del informe pericial. Demostró exactamente lo contrario: que cada vez que se tira del hilo de esta causa, aparece el mismo nombre. El diputado nacional. El secretario de La Bancaria. El hombre que controla la Caja Popular desde hace décadas.
La frase contiene dos lapsus reveladores. El primero: Char habló de “causa armada”. No dijo “causa justa” ni “denuncia legítima”. Dijo “armada”. El inconsciente procesal verbalizó aquello que hoy investiga la Justicia. El segundo lapsus es aún más elocuente: se quejó de que “cada vez que aparece abogada, aparece Carlos”, cuando “Carlos” no formaba parte de las palabras excluidas de la pericia. Los términos objetados eran “pato”, “abogada”, “abogado”, “Caja Popular” y “trabajo”. Nadie buscó “Carlos”.
Si el nombre del diputado aparece de manera reiterada en conversaciones donde se menciona a la abogada, no es por un sesgo de los peritos, sino por la realidad documentada en los mensajes. El sistema UFED no inventó vínculos: los registró. La tecnología no construyó una hipótesis; documentó una relación.
La escena fue aún más contundente porque ocurrió ante el juez Augusto José Paz Almonacid, en una audiencia grabada y pública. El abogado de la querella terminó describiendo, sin advertirlo, el funcionamiento del entramado que hoy se investiga por presunta asociación ilícita.
El planteo de nulidad, además, no fue oportunamente formulado. Tanto el Ministerio Público Fiscal como las defensas señalaron que la querella nunca se opuso a las pericias cuando fueron ordenadas, producidas e incorporadas, y que el cuestionamiento apareció recién después de conocidos los resultados, cuando estos dejaron de beneficiar su estrategia.
La información y el registro audiovisual de la audiencia fueron publicados por El Tucumano. La decisión sobre la nulidad aún no fue adoptada y será resuelta este lunes. Sin embargo, lo ocurrido en la audiencia dejó un dato difícil de soslayar: ni siquiera quienes intentan borrar la prueba pudieron hacerlo sin volver, una y otra vez, al mismo nombre.
