SIDNEY.– Ahmed al-Ahmed, el hombre cuya valentía lo convirtió en una figura reconocida a nivel global tras el ataque terrorista en Australia del pasado fin de semana, recibió este viernes un cheque por un monto superior a los 2,5 millones de dólares australianos (aproximadamente 1,65 millones de dólares estadounidenses). La suma fue recaudada a través de una colecta masiva en la que participaron decenas de miles de personas deseosas de agradecerle su acción.
El domingo pasado, Ahmed se ocultó tras vehículos estacionados antes de enfrentarse por la espalda a uno de los agresores que disparaba contra una congregación judía en la playa Bondi Beach. Logró quitarle el arma y derribarlo, neutralizándolo.
Ahmed recibió impactos de bala, aparentemente por el otro atacante, y permanece internado tras ser intervenido quirúrgicamente.
El hombre, un musulmán propietario de una verdulería en Australia y padre de dos niños, recibió un cheque de gran formato en su habitación del hospital St. George de parte de Zachery Dereniowski, influencer y coorganizador de la campaña en GoFundMe.
Más de 43.000 personas de diversas partes del mundo contribuyeron a la recaudación, incluyendo al multimillonario gestor de fondos Bill Ackman, quien donó 99.999 dólares australianos y compartió la iniciativa en su cuenta de X. El primer ministro australiano, Anthony Albanese, ya había visitado a Ahmed en el hospital para elogiar su coraje.
«¿Realmente me lo merezco?», preguntó Ahmed al recibir el cheque, a lo que Dereniowski respondió: «Hasta el último centavo».
Cuando el influencer le preguntó qué mensaje les daría a los donantes, Ahmed contestó: «Que se apoyen los unos a los otros, todos los seres humanos. Que dejen atrás lo negativo… y sigan adelante para salvar vidas».
«Cuando ayudé a esas personas, lo hice con el corazón porque era un día hermoso, todos estaban celebrando, con sus hijos, mujeres, hombres, adolescentes; todos eran felices y se lo merecen, merecen disfrutar», expresó Ahmed, alzando el puño sano desde su cama de hospital. «Este país es el mejor del mundo, pero no vamos a permanecer impasibles; ya es suficiente. Que Dios proteja a Australia», añadió. No adelantó qué piensa hacer con el dinero.
Ahmed, de 43 años, dejó su ciudad natal en la provincia siria de Idlib hace casi dos décadas para buscar trabajo en Australia, país del cual es ciudadano.
Un padre y su hijo, Sajid y Naveed Akram, están acusados de disparar el domingo pasado en Bondi Beach contra una multitud que celebraba la festividad judía de Janucá, en un ataque que se cobró 15 vidas. Las autoridades consideran que los terroristas actuaron inspirados por la ideología del grupo yihadista Estado Islámico.
El mayor de los presuntos atacantes, Sajid de 50 años, murió en un enfrentamiento con la policía, pero su hijo Naveed, de 24, sobrevivió. El albañil fue imputado con 15 cargos de asesinato, uno por «acto de terrorismo» y decenas de otros delitos graves.
La policía australiana investiga si ambos se encontraron con extremistas islamistas durante una visita a Filipinas semanas previas al tiroteo.
Medidas en Australia
Mientras tanto, Australia conmemorará «un día de reflexión» el domingo, al cumplirse una semana del atentado antisemita, y pondrá en marcha un programa de recompra de armas, anunció este viernes el primer ministro, Anthony Albanese.
Albanese instó a los australianos a encender velas a las 18.47 del domingo, «exactamente una semana después de que ocurriera el ataque». «Es un momento para detenerse, reflexionar y afirmar que el odio y la violencia nunca definirán nuestra identidad como australianos«, aseguró.
El funcionario se comprometió a reforzar las leyes que permitieron a Sajid Akram poseer seis armas de fuego de cañón largo.
«Hay algo que no funciona en las normativas de otorgamiento de licencias cuando un individuo así puede tener seis rifles de alta potencia», afirmó Albanese.
Próximamente, dijo, se implementará un amplio plan de recompra de armamento con el objetivo de reducir los arsenales privados de «armas de fuego recientemente prohibidas e ilegales».
La calificó como la mayor iniciativa de recuperación de armas desde 1996, cuando Australia adoptó medidas drásticas tras un tiroteo que causó 35 muertes en Port Arthur.
«Los terribles sucesos de Bondi demuestran que necesitamos retirar más armas de nuestras calles», justificó Albanese.
Estado de alerta
Sídney permanece en alerta máxima casi una semana después del ataque.
La policía liberó este viernes a siete hombres, detenidos el día anterior ante el temor de que estuvieran planeando un «acto violento». Las autoridades señalaron que no se identificó conexión alguna entre estos individuos y la investigación del ataque en Bondi, y descartaron que representen «un riesgo inmediato para la seguridad pública».
Albanese prometió además una campaña para erradicar «el flagelo del antisemitismo». «Está claro que debemos hacer más para combatir este mal pernicioso», dijo a los periodistas.
Esto incluye nuevas facultades para perseguir a predicadores extremistas y denegar o revocar los visados de quienes propaguen odio y división.
Agencias Reuters y AFP
