En un momento de máxima atención sobre la política argentina, con la celebración de las elecciones legislativas este mismo fin de semana, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, salió al cruce de las críticas de legisladores demócratas hacia la ayuda financiera a la Argentina. Bessent garantizó este domingo que “no habrá pérdidas» para los contribuyentes americanos.
La defensa del swap de monedas con Argentina se produce en el mismo fin de semana en que los argentinos acuden a las urnas, subrayando el contexto político inmediato de las declaraciones. Bessent afirmó que la administración de Donald Trump busca respaldar a un «amigo» latinoamericano clave, en alusión al gobierno de Javier Milei.
Este plan de ayuda por USD 20.000 millones ha generado un fuerte rechazo tanto en la oposición demócrata como en algunos sectores republicanos.
En una serie de reportajes publicados este domingo, Bessent explicó que la ayuda “se trata de una línea de intercambio” y aclaró que «esto no es un rescate; se usa el Fondo de Estabilización de Cambios, que controlo en el Tesoro». En declaraciones a la cadena NBC, aseguró que la utilización de ese fondo “nunca ha registrado una pérdida, y no la habrá ahora”.
La jugada de Trump despertó críticas en los Estados Unidos, que se intensificaron luego de que el mandatario anunciara que su país le compraría carne a la Argentina. Agricultores salieron a cuestionar esa ayuda y le reclamaron a Trump que siga “poniendo a Estados Unidos primero”, como insiste en su eslogan de campaña.
Pero Bessent defendió que nunca se han apartado de esa promesa, argumentando que el país “está apoyando a un aliado de Estados Unidos». Además, en declaraciones a la CBS, aclaró que el Fondo de Estabilización de Intercambio que maneja el Tesoro «nunca ha perdido dinero. No perderá dinero esta vez».
«Estamos apoyando a un aliado de Estados Unidos en América Latina y queremos marcar la pauta en América Latina», enfatizó Bessent, señalando que la administración Trump no quiere que Argentina sufra el mismo destino que Venezuela, a la que describió como un «narcoestado fallido».
«Creemos que es mucho mejor usar el poder económico estadounidense por adelantado para estabilizar un gobierno amigo y liderar el camino, porque tenemos muchos otros gobiernos en América Latina, Bolivia, Ecuador, Paraguay, que quieren seguir», dijo.
Finalmente, lanzó una dura declaración al sostener: “Prefiero extender una línea de intercambio que disparar a los barcos que transportan drogas, como tenemos que hacer, que salen de Venezuela”.
