Pese a que el jueves lo había negado, ahora lo admitió. El presidente Alberto Fernández reconoció durante la tarde de este viernes que el festejo de cumpleaños de la primera dama Fabiola Yañez «no debió haberse hecho» el pasado 14 de julio en la Residencia de Olivos, y afirmó que «no va a volver a ocurrir». «El 14 de julio, día del cumpleaños de mi querida Fabiola, Fabiola convocó a una reunión con sus amigos y a un brindis que no debió haberse hecho. Definitivamente me doy cuenta que no debió haberse hecho y que lamento que haya ocurrido», subrayó Fernández.
Durante un acto en el partido de Olavarría, precisó: «Mirado en retrospectiva, debí haber tenido más cuidados que evidentemente no los tuve. Lamento lo que ocurrió, no va a volver a ocurrir». «Alguna vez llegó un pedido para ver quiénes ingresaban a Olivos y nosotros hicimos público ese pedido y no ocultamos nada. Gracias a Dios, nada debo ocultar de mi vida personal, absolutamente nada», manifestó.
Antes del anuncio, dijo: “Quiero reflexionar con ustedes algunas cosas que tengo que decir. Los pibes que me conocen dicen que no soy un careta. Y yo nunca dejé de dar la cara”, arrancó Alberto Fernández, y siguió: “Yo le pedí a los argentinos que nos acompañaran a cuidarnos para preservar la salud de todos”.
El mandatario siguió: “Todos esos meses me quedé trabajando en Olivos. Olivos se convirtió casi en una ciudad. Iban los gobernadores, diputados, empresarios, actores… gente que tenía problemas y necesitaban ser oídos. Viví todo ese tiempo en un gran vértigo, que no es que me hizo tener reuniones con 10 personas… tuve con cientos de personas”.
Pese a que por ahora las palabras del mandatario tienen hasta este momento sólo consecuencias políticas (la erosión de su credibilidad en plena campaña electoral), las declaraciones también implican la confesión de un delito según analizó el abogado y periodista Hugo Alconada Mon.
El comunicador lo explicó a través de Twitter (ver link) de esta forma:
El presidente admitió que se reunió con otras personas la noche del 14 de julio de 2020, cuando regía en el Área Metropolitana de Buenos Aires la cuarentena “reforzada” que él mismo había impuesto. Admitió, así, la comisión de un delito”.
El decreto 576/2020 que firmó el presidente Alberto Fernández el 29 de junio de 2020, estableció en su artículo 12 que la cuarentena “reforzada” alcanzaba a todo el AMBA, partido de Vicente López incluido, donde se ubica la quinta presidencial.
En el artículo 19 de dicho decreto 576/2020 que firmó el presidente Alberto Fernández determinó las actividades prohibidas, citando en su inciso 2° los eventos sociales de cualquier índole “que impliquen la concurrencia de personas”.
En el artículo 29 de ese mismo decreto 576/2020 que firmó el presidente Alberto Fernández estableció que ante cualquier infracción “se dará actuación a la autoridad competente, en el marco de los artículos 205, 239 y concordantes del Código Penal”.
¿Qué dice el art. 205 del Código Penal bajo el título de “Delitos contra la Salud Pública”?
«Será reprimido con prisión de seis meses a 2 años, el que violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia».
¿Qué dice el art. 239 del Código Penal, bajo el título de “Delitos contra la Administración Pública”?
«Será reprimido con prisión de 15 días a 1 año, el que resistiere o desobedeciere a un funcionario público en el ejercicio legítimo de sus funcione».
El art. 239 del Código Penal (resistencia a la autoridad) no cuadra en esta situación, pero el presidente Alberto Fernández admitió su rol en la comisión del delito del art. 205, ya que violó las restricciones que él mismo impuso para impedir la propagación de la pandemia.
El presidente Alberto Fernández, por tanto, acaba de admitir en un evento público que incumplió con las restricciones sanitarias que él estableció, incurriendo en la figura penal de «delito contra la Salud Pública» que él mismo invocó en su decreto nacional 576/2020.