Lejos de quedarse callados y acatar las normas, los gastronómicos de Tucumán protestan en contra del cierre de sus locales.
«La Legislatura no dictaminó nada todavía y están actuando de oficio, sin ningún tipo de normativa establecida», aseguran los dueños de bares.
Además, no se muestran atemorizados por las amenazas del uso de fuerza: «Que se hagan cargo, que vengan a secuestrarnos».
«No nos dejan trabajar, no damos más», reclaman entre cacerolas, bocinas y aplausos.
