Dos columnas del Mercado del Norte comenzaron a ceder hace dos semanas. La alerta se encendió en el lugar y efectivos policiales debieron acordonar la zona.
Allí comenzó todo el drama de los puesteros que están todavía sin trabajo y con el edificio clausurado, a la espera de una respuesta.
Fue el municipio de San Miguel de Tucumán quien ratificó el riesgo concreto de colapso y procedió a cerrarlo.
La estructura actualmente está en un estado deplorable y trascendió que su subsuelo está totalmente inundado desde hace años.
Además, las paredes empezaron a desprender material y todo el suelo se llenó de escombros y polvo.
El estado del Mercado del Norte es deplorable y los trabajadores continúan esperando una solución, ya que muchísimas familias lo necesitan para vivir.
