El jueves 29 de octubre, alrededor de las 14 horas, Sebastián Alfredo Fernández, de 33 años, fue alcanzado por un disparo en el tórax mientras permanecía sentado en la vereda de su domicilio, en la Manzana 2 del barrio ATE, al sur de San Miguel de Tucumán, en un episodio que la Unidad Fiscal de Homicidios I, a cargo de Pedro Gallo, investiga bajo la hipótesis de un crimen por encargo ligado al narcomenudeo local. Dos sujetos que se desplazaban en una motocicleta de 110 centímetros cúbicos se aproximaron a la vivienda, en jurisdicción de la Comisaría Seccional Octava, y sin mediar palabras el acompañante efectuó varios disparos, uno de los cuales impactó en el pecho de la víctima, quien fue trasladado de inmediato por familiares en un vehículo particular hasta la guardia del Hospital Padilla, donde pese a las maniobras de reanimación falleció a las 14.55.
En el centro asistencial, los parientes de Fernández aportaron datos que orientaron las primeras líneas de pesquisa: una mujer a la que identificaron como “Florencia”, que se dedicaría a la venta de drogas, habría contratado a dos jóvenes con severos problemas de adicción para ejecutar el ataque, facilitándoles tanto la información para localizar a la víctima como la motocicleta utilizada. Vecinos del barrio, entre ellos Jenifer Herrera y el jardinero Gustavo Frías, describieron el hecho como dirigido y lo enmarcaron en una violencia recurrente en la zona, donde desde hace tiempo se registran enfrentamientos armados vinculados a deudas y a la comercialización de estupefacientes, con ataques entre grupos o contra quienes adeudan dinero. La Fiscalía dispuso la intervención de los investigadores Ramón Soria y Germán Díaz, quienes supervisaron las medidas periciales en el lugar junto al Equipo Científico de Investigaciones Fiscales, que halló dos vainas de calibre .22, un proyectil y manchas pardo-rojizas, mientras se releva el material de cámaras de seguridad y se busca testigos, con la autopsia prevista para este viernes.
Personal de la División Homicidios, bajo el mando de los comisarios Susana Monteros, Diego Bernachi y Miguel Carabajal, realiza operativos para dar con los autores, en un contexto en el que el gobernador Osvaldo Jaldo ordenó hace dos semanas profundizar la lucha contra el narcomenudeo y el control del territorio en los barrios. El episodio se inscribe en una serie de hechos de inseguridad que afectan particularmente a la zona sur de la capital, donde la presencia de puntos de venta y los ajustes de cuentas han generado un clima de alerta permanente entre los residentes.

