La Municipalidad de San Miguel de Tucumán ordenó el cierre del edificio donde funciona el Teatro de la Paz, en calle 9 de Julio 162, ante el riesgo de desprendimiento de mampostería en la fachada exterior, medida que obligó a vallar la vereda para impedir el paso de peatones mientras el tránsito vehicular permanece habilitado. El director de Defensa Civil, Rubén Fernández, confirmó la intervención tras constatar la profundización de grietas que amenazan con desprenderse tanto en los laterales sur y norte como en el frente del inmueble, un cuadro que se suma al derrumbe del cielorraso ocurrido el 4 de noviembre de 2019, cuando dos personas resultaron heridas y otras quince lograron salir sin lesiones de un espacio que entonces albergaba un bar y puestos de feria.
La directora de Catastro, Nora Belloni, precisó que el municipio viene realizando un seguimiento de la situación desde hace más de un año y que costó contactar a los titulares de la asociación propietaria para notificarlos, al tiempo que se advirtió al comercio de comidas para llevar que opera en el interior y cuyos responsables debieron desalojar el lugar en el día. Los propietarios recibieron un plazo de 72 horas para instalar una estructura de protección que evite desprendimientos, tras lo cual deberán presentar un proyecto de recuperación acompañado de estudios de estructura y de suelo, un proceso que Belloni calificó como no corto y orientado a garantizar la seguridad de peatones y de quienes trabajan en el sitio.
El inmueble, sede de la Biblioteca Popular Alberdi fundada en 1903 y del teatro que lleva el nombre de la Paz, presenta importantes grietas visibles desde el exterior en sus paredes, por lo que Catastro continúa evaluando el estado del interior y preparará un informe que también verificará si se cumplieron las medidas ordenadas tras el episodio de 2019, cuando el sitio fue clausurado temporalmente antes de reabrir con una actividad comercial reducida. El responsable de la cantina, identificado como Daniel, expresó que la situación viene de hace rato, que no pudo retirar todas sus pertenencias y que vive en el lugar, por lo que quedó en la calle tras el cierre dispuesto esta mañana.
La medida se enmarca en el Operativo de Fachadas y Edificaciones en Riesgo que el municipio aplica en distintos puntos del centro, donde el deterioro de construcciones antiguas ha generado reiteradas intervenciones de Defensa Civil y Catastro para resguardar a los transeúntes. El edificio, ubicado a metros de la Plaza Independencia en una zona de intenso movimiento cultural y comercial, mantiene su valor histórico como espacio que alojó actividades teatrales, bibliotecarias y de encuentro comunitario a lo largo de más de un siglo.

