La 54° Fiesta Nacional del Limón cerró con un balance positivo en Tafí Viejo, tras un fin de semana que reunió a más de 30.000 personas. La convocatoria, la variedad de espectáculos y la propuesta cultural reafirmaron la importancia del festival para la ciudad. También sobresalió el trabajo de la organización municipal, que sostuvo las actividades pese a las condiciones climáticas adversas.
La lluvia puso a prueba el desarrollo de las jornadas, pero no impidió que miles de vecinos y visitantes se acercaran al predio. Con paraguas, pilotos y muchas ganas de disfrutar, el público acompañó a los artistas y mantuvo el clima festivo durante ambas noches.
La intendenta Alejandra Rodríguez valoró la respuesta de la comunidad al comienzo de la segunda jornada. «Aún con la lluvia estamos presentes, están presentes los taficeños en este festival, hay una hermosa cartelera», expresó.
El resultado reflejó una propuesta que combinó música, tradición e identidad local. La programación incluyó homenajes a los Talleres Ferroviarios y a la producción citrícola, dos pilares de la historia y la actividad económica de Tafí Viejo.

Una cartelera para todos los gustos
El escenario Mercedes Sosa reunió a artistas locales, figuras consagradas y nuevos talentos surgidos del Prelimón. La primera noche tuvo entre sus protagonistas a Gabriel Ibáñez y al dúo Garzón/Cabrera, ganadores del certamen previo. También actuaron Thiago Santucho, Nancy Pedro, Las 4 Cuerdas, el Mono Villafañe y el Ballet Embrujo de Mi Tierra.
El cierre quedó en manos de Campedrinos, Lázaro Caballero y Christian Herrera, quienes convocaron a una multitud que cantó y bailó a pesar de la llovizna.
La segunda jornada mantuvo el nivel artístico con las presentaciones de Los Cómplices y el Grupo Changalay, también vinculados al Prelimón. Luego fue el turno del Dúo Tafí, Copla y Verdad y Noralía Villafañe.
Aire Mansero, Canto 4, Las Voces de Orán y Sergio Galleguillo completaron la programación con espectáculos que hicieron vibrar al público hasta el final de la celebración.
Uno de los momentos más recordados llegó con Las Voces de Orán, que cantaron bajo la lluvia. El grupo resumió la experiencia en sus redes sociales con una frase que reflejó el espíritu de la fiesta: «¡Ni la lluvia pudo frenar esta tormenta de vino!».
El trabajo municipal, clave para el éxito
Más allá de los espectáculos, la celebración contó con un patio de comidas con opciones regionales y una feria que reunió a artesanos y emprendedores. Estos espacios ampliaron la oferta para los visitantes y permitieron dar visibilidad a la producción local.
La propuesta formó parte de una organización orientada al disfrute de las familias y al fortalecimiento de las tradiciones taficeñas. Rodríguez destacó la preparación del evento y la importancia que tiene para la comunidad.
«Hemos preparado todo para que las familias vengan a disfrutar, salga todo hermoso, porque sabemos que los taficeños eligen vivir esta experiencia todos los años», afirmó la jefa municipal.

La convocatoria de más de 30.000 personas, el desarrollo de las dos jornadas y la diversidad de actividades marcaron el éxito de esta edición. Con una fuerte presencia de artistas locales y nacionales, espacios para emprendedores y una propuesta que resistió la lluvia, Tafí Viejo volvió a demostrar la vigencia de su fiesta más representativa.
El cierre de la 54° edición dejó un saldo favorable para la ciudad y destacó el papel de la organización municipal en una celebración que combina cultura, identidad y encuentro popular.

