En una demostración nocturna realizada en las instalaciones de pruebas de cohetes de SpaceX en McGregor, Texas, el nuevo Tesla Roadster demostró capacidades de vuelo breve mediante propulsores de gas frío desarrollados en conjunto con la empresa aeroespacial de Elon Musk, confirmando así la afirmación de que el futuro sí dispone de automóviles capaces de abandonar el suelo de manera controlada.
El vehículo, anunciado originalmente en 2017 como el último de los autos conducidos por humanos con metas de aceleración por debajo de los dos segundos y autonomía superior a las seiscientas millas, había enfrentado sucesivas postergaciones que lo alejaron de una fecha de producción concreta hasta que, en la noche del 15 de octubre de 2026, Musk publicó un video de quince segundos acompañado de la frase “Turns out the future does have flying cars” (Resulta que el futuro tiene autos voladores), en el que el Roadster se eleva sobre la línea completa de modelos de Tesla y realiza maniobras aéreas.
Turns out the future does have flying cars https://t.co/6fexPp6SXI
— Elon Musk (@elonmusk) October 16, 2026
El sistema emplea diez propulsores de gas frío alimentados por aproximadamente doscientos cincuenta kilogramos de aire comprimido almacenado en tanques de fibra de carbono de seiscientos litros de capacidad total, los cuales pueden recargarse mientras el vehículo circula y permiten tanto la elevación como las rotaciones controladas en el aire, además de un sistema de succión por ventiladores capaz de generar hasta dos G de fuerza descendente para mantener el auto adherido incluso en posición invertida sobre una rampa.
OMG… the Tesla Roadster just went upside down on a half pipe and landed! https://t.co/RK70RHeP5V
— Teslaconomics (@Teslaconomics) October 16, 2026
Tesla ofrece tres configuraciones diferenciadas: Performance, apta para ruta con dos plazas, aerodinámica activa y sistema de succión multi-modo; Thrust, de edición limitada para pista con propulsores traseros que permiten aceleraciones de cero a sesenta millas por hora en menos de un segundo; y Rocket, disponible solo por invitación, de una sola plaza, con propulsores perimetrales que habilitan el vuelo breve y que la propia compañía aclara que no está aprobado para uso en vías públicas.
BREAKING: Tesla’s Roadster goes airborne, soaring over a row of Tesla vehicles in a live stunt at its unveiling event. https://t.co/9gJNPHFwPn
— Polymarket (@Polymarket) October 16, 2026
Musk anticipó el inicio de la producción para 2028 y advirtió que el Roadster no constituye un vehículo optimizado prioritariamente para la seguridad, sino uno que eleva el medidor de diversión a once sobre diez, mientras que la compañía ya acepta reservas de cincuenta mil dólares para la versión Performance y doscientos cincuenta mil para Thrust, cifras que se pagan en dos tramos y que no garantizan aún un precio final ni una fecha de entrega firme.
La presentación, que incluyó el auto elevándose sobre el Cybertruck, el Semi de más de cuatro metros de altura y el resto de la gama, y ejecutando lo que los ingenieros de Tesla denominaron un “kick flip” aéreo, se enmarca en la prolongada colaboración entre las dos compañías de Musk y reabre el debate sobre la viabilidad regulatoria, de seguridad y de uso práctico de vehículos de pasajeros capaces de abandonar temporalmente el suelo mediante tecnología heredada de la industria aeroespacial.

