Las versiones que circulan en el sector azucarero tucumano aseguran que Santiago Blaquier ya concretó la compra del ingenio La Trinidad, lo que le permitiría consolidar un polo productivo que supera con amplitud la capacidad de molienda de Ledesma, la empresa fundada por su familia y que atraviesa un momento de dificultades financieras. El empresario, que renunció al directorio del grupo jujeño en diciembre de 2025 tras casi tres décadas, creó Ingenios de Tucumán SA para canalizar sus operaciones independientes y ya suma el control de los ingenios Concepción y La Corona, con los que alcanzó una capacidad anual cercana a los 4,3 millones de toneladas de caña.
La adquisición de Concepción, el mayor de los 14 complejos que operan en la provincia y que en la zafra 2025 molió más de 2,7 millones de toneladas, se formalizó a fines de diciembre pasado por una cifra que trascendió en torno a los 100 millones de dólares. En septiembre de este año, el holding cerró la compra de La Corona, fundado en 1882 en la ciudad de Concepción y que en la última campaña procesó cerca de 934 mil toneladas de caña y produjo más de 38 mil toneladas de azúcar físico, según datos del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán. Con ambos establecimientos bajo una misma administración, el grupo de Blaquier se posicionó como el de mayor escala del país, por encima de Ledesma, cuya molienda anual ronda los 3,3 millones de toneladas, y de Compañía Azucarera Los Balcanes.
En febrero, algunas fuentes locales dieron por concretada la operación por La Trinidad, propiedad de Ricardo Sixto Ansonnaud y valuada en alrededor de 40 millones de dólares, con una molienda de 1,82 millones de toneladas en 2025 y una producción de alcohol hidratado que superó los 35 millones de litros. Sin embargo, la compañía precisó entonces que existía una carta de intención y un proceso de due diligence en marcha, sin que la adquisición estuviera cerrada, y posteriormente se informó que la instrumentación se postergaría hasta el final de la zafra en curso. Si las versiones actuales se confirman, la incorporación de La Trinidad elevaría la capacidad conjunta a cerca de 5,5 millones de toneladas, equivalentes a alrededor del 22 por ciento de la producción nacional, y reforzaría la apuesta por el bioetanol y las exportaciones.
El mal momento de Ledesma
El contraste con Ledesma resulta marcado. La empresa presentó ante la Comisión Nacional de Valores los estados financieros del primer trimestre de su ejercicio 2026/2027, cerrado el 31 de agosto, en los que registró una pérdida neta de 22.813 millones de pesos, casi idéntica a la del mismo período del año anterior. El resultado operativo negativo se amplió a 25.543 millones de pesos, un 158 por ciento más que los 9.911 millones del trimestre comparable, mientras que los ingresos ordinarios cayeron un 24 por ciento. El segmento de azúcar y alcohol, que concentra más de la mitad de la facturación, facturó 101.481 millones de pesos, un 27,8 por ciento menos, con una producción de 86.983 toneladas de azúcar, de las cuales el 79 por ciento se destinó al mercado interno.
La gerencia de Ingenios de Tucumán, a cargo de Martín Franzini, exdirector del negocio de Azúcar y Alcohol de Ledesma, ha enfatizado que se trata de un proyecto personal de largo plazo, orientado a la productividad, el trabajo conjunto con los cañeros y la generación de valor, sin vínculos societarios, operativos ni financieros con el grupo jujeño, del que Blaquier permanece como accionista. La expansión ocurre en un contexto en el que Tucumán concentra más del 60 por ciento de la molienda nacional y en el que el debate por el corte de bioetanol abre oportunidades para quienes logren escala en el negocio sucroalcoholero.

