El Tribunal de Milán dictó sentencia y declaró oficialmente disuelto el matrimonio civil que Wanda Nara y Mauro Icardi habían celebrado el 27 de mayo de 2014 en San Isidro, poniendo fin al proceso de divorcio que el futbolista había iniciado en noviembre de 2024. La resolución, firmada por la jueza Anna Cattaneo y desarrollada en treinta páginas, rechazó los principales reclamos económicos presentados por la empresaria y conductora de MasterChef Celebrity.
Nara había solicitado una asignación de mantenimiento como cónyuge de 250.000 euros mensuales y una pensión compensatoria por divorcio de 100.000 euros mensuales. El tribunal desestimó ambos pedidos al considerar que cuenta con ingresos y patrimonio suficientes para sostenerse de manera autónoma, y señaló que no se había probado que hubiera sacrificado su carrera profesional durante el matrimonio. Icardi difundió el fallo a través de sus redes sociales, celebró la decisión con la frase “Hay motivos para brindar” y destacó que la Justicia italiana evaluó las pretensiones económicas en el fuero que él había elegido.
La sentencia también estableció que Wanda deberá reintegrar dos tercios de las costas del juicio, fijadas en 5.200 euros más gastos generales, IVA y aportes. El tribunal se declaró incompetente para resolver sobre la custodia, residencia y alimentos de las hijas menores, que deberán tratarse en la jurisdicción correspondiente, y no atribuyó la ruptura a ninguna de las partes por adulterio. El proceso sobre inmuebles en Italia continúa su curso por separado.

