El cobro de peaje en las rutas nacionales que cruzan Tucumán queda a las puertas de su etapa privada, a cambio de mantenimiento y sin una sola obra nueva de traza en la provincia. El martes 6 de octubre el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la firma de las concesiones para la toma de posesión de los ocho tramos de la Etapa III de la Red Federal de Concesiones, más de 3.900 kilómetros por 20 años según la Resolución 1379/2026, y fijó el inicio de esa posesión para este miércoles 7.
El Tramo Noroeste, unos 597 kilómetros sobre las rutas nacionales 9, 34, 66, 1V66 y el acceso A-016, recorre Santiago del Estero, Tucumán, Salta y Jujuy y fue adjudicado a Autovía Construcciones y Servicios, asociada a Vapeu y Guigivan, que opera como Autovía del NOA. En suelo tucumano el contrato alcanza la Ruta Nacional 9, desde el límite con Santiago del Estero hasta el de Salta, y la A-016 al Aeropuerto Internacional Teniente Benjamín Matienzo, con las cabinas ya existentes de La Florida, en el kilómetro 1225, y Molle Yaco, en el kilómetro 1357, cerca de Trancas. La tarifa de oferta del corredor, informada al adjudicarse, fue de $2.764,85 con impuestos cada 100 kilómetros, y el pliego condiciona la tarifa plena a que Vialidad Nacional certifique las tareas iniciales de transitabilidad.
Lo que el contrato no prevé, y este medio ya documentó el 22 de agosto, es la construcción de rutas nuevas en Tucumán. No está la autovía a Las Termas de Río Hondo, no hay ensanches estructurales ni ampliación del acceso al aeropuerto, y las cuatro cabinas nuevas del corredor —Metán, Salta, San Pedro y Jujuy— se proyectan fuera de la provincia, de modo que el automovilista tucumano pagará el costo regional al cruzar el límite sin que en su territorio aparezca un kilómetro de traza nueva. La contraprestación se reduce a bacheo, fresado, sellado de fisuras, carpetas asfálticas, calce de banquinas, señalización e iluminación de puntos que ya existen, entre ellos el acceso al aeropuerto, los distribuidores de la Ruta Nacional 38 y los cruces con las provinciales 315, 341 y 311.
El esquema nacional, descripto en su momento como un negocio de bacheo y jardinería, destina a autovías nuevas apenas unos 300 de los más de 9.000 kilómetros concesionados y financia el resto con peaje actualizable durante dos décadas, sin aportes del Tesoro. Caputo presentó la firma como el paso para que los corredores pasen a ser explotados, administrados y mantenidos por privados bajo el régimen de concesión de obra pública por peaje; en Tucumán esa fórmula se traduce en el inminente cobro —las estaciones de La Florida y Molle Yaco siguen, y el corredor habilita el pago electrónico y el TelePASE— a cambio de conservar lo que ya está, no de construirlo.

