El gobernador Osvaldo Jaldo reunió este martes a más de 250 docentes de la Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales (ATEP) y de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) en un desayuno de trabajo que funcionó, en los hechos, como un acto de respaldo a la fórmula que integra con el vicegobernador Miguel Acevedo de cara a las elecciones provinciales del 9 de mayo de 2027. En la mesa estuvieron el ministro del Interior, Darío Monteros, y el de Gobierno y Justicia, Regino Amado, junto a los secretarios generales Hugo Brito (ATEP) y Luis Neira (AMET).
El encuentro no cerró un acta paritaria. Jaldo dijo que escuchó «algunas cuestiones que se están haciendo, como así también muchas cuestiones que tenemos que mejorar» y definió a la educación como política de Estado, con inversión provincial en lo pedagógico, el mobiliario y los edificios. Admitió, en el mismo discurso, el límite del salario: «Muchas veces no se llega a fin de mes con los sueldos, pero a pesar de eso ellos se presentan en las escuelas y abren las escuelas».
El reconocimiento fue explícito. «Quiero que hoy se lleven el acompañamiento, el saludo y el agradecimiento de toda la docencia de la provincia de Tucumán», dijo el gobernador, y cerró con la fórmula que ya usa frente al peronismo: fortalecer la educación pública y que los docentes escuchen «cuál es la decisión» del Ejecutivo. Valoró, además, que el maestro no solo enseña: «le ponen el oído a los problemas sociales que muchos chicos llevan de la casa».
«Queremos brindar nuestro apoyo al proyecto del gobernador, proyecto que consideramos que tiene que continuar por los próximos cuatro años», afirmó Luis Neira, de AMET. «Gracias a que tenemos un gobernador como Osvaldo Jaldo, hay muchas cosas que se están solucionando», agregó, al describir un país y una provincia que atraviesan momentos difíciles.
Brito fue más directo sobre el escenario nacional. Contó que colegas pedían participar de la política de 2027 «sabiendo que nosotros tenemos un único lugar en el que podemos militar, que es en el campo popular, de los trabajadores, defendiendo todos los derechos que hemos venido perdiendo, especialmente en la educación». «No podemos permanecer impasibles ante este ajuste tremendo que aplicó la Nación», dijo, y cerró con la consigna del gobernador: «Tucumán está primero, y si los tucumanos no defendemos nuestra provincia, nadie lo va a hacer».
El respaldo gremial llega un día después de que el Ejecutivo y ATEP firmaran, el lunes en Casa de Gobierno, la octava recomposición salarial de la gestión. El acta, según Brito, incorporó el pago por título —un reclamo histórico del gremio— y puntos de carrera docente, además de la normalización de la Junta de Clasificación después de veinte años. El propio secretario general aclaró que el objetivo sigue siendo la canasta básica y que «las puertas han quedado abiertas» para lo que falta. El desayuno de este martes no reemplazó esa discusión: la convirtió en adhesión electoral.
La fórmula Jaldo-Acevedo ya tenía el aval unánime del Consejo Partidario del PJ, reunido el 21 de agosto. El calendario está fijado por el decreto que Jaldo firmó el 27 de julio: el 9 de mayo de 2027 se eligen gobernador, vicegobernador, legisladores, intendentes, concejales y 93 delegados comunales, con la Ley de Ficha Limpia promulgada. En el último relevamiento publicado por El Federalista, de Hugo Haime & Asociados (24 de julio al 1° de agosto, 800 casos domiciliarios), la fórmula reunía el 50,1% de la intención de voto, frente al 31,2% de La Libertad Avanza con Lisandro Catalán.
Jaldo ya había usado el mismo argumento económico el lunes, al ponderar el esfuerzo provincial para cubrir el incentivo docente que dejó de llegar de la Nación, la compensación al transporte y los subsidios de energía. Este martes lo repitió frente a los dos gremios que, en el aula, sostienen la presencialidad que el Ejecutivo exhibe como política de Estado.

