Pedro Sánchez disolvió este lunes las Cortes Generales y convocó elecciones para el domingo 29 de noviembre, diez meses antes del calendario ordinario. El anuncio salió de La Moncloa después de informar al rey Felipe VI y de un Consejo de Ministros extraordinario. Los comicios estaban previstos para 2027. El detonante fue el viernes: el Congreso rechazó dos reales decretos de vivienda. Votaron en contra el Partido Popular, Vox y Junts, cuyo voto fue decisivo.
Entre las medidas había protección frente a desalojos de personas vulnerables sin alternativa habitacional, cambios sobre alquileres temporales y por habitaciones, y una prórroga forzosa de contratos hasta 2028. El rechazo llegó en plena protesta por el desalojo, en Madrid, de Maricarmen Abascal, de 87 años, obligada a dejar el piso en el que vivió siete décadas después de que un fondo le quisiera subir el alquiler un 275%.
Sánchez presentó la convocatoria como una elección entre su agenda y el avance de la derecha. «Necesitamos una mayoría progresista mucho más amplia», dijo. Reconoció errores y admitió que el Ejecutivo no pudo cumplir todo lo propuesto. La legislatura que se cierra nunca tuvo mayoría estable: el gobierno de coalición PSOE-Sumar negoció medida por medida con regionalistas e independentistas, no logró sacar presupuestos nuevos y arrastra causas en el entorno del presidente. La vivienda fue el golpe, no la única grieta. El Gobierno, según El Correo, volverá a aprobar los decretos este martes para que los trate la Diputación Permanente, ya sin el pleno disuelto.
Alberto Núñez Feijóo, del Partido Popular, respondió que por fin decidirán los españoles y habló de dejar atrás «esta negra etapa». Los sondeos lo ubican primero, sin mayoría absoluta, y obligado a pactar con Vox si quiere gobernar. Es el escenario que Sánchez pretende evitar y el que la aritmética del viernes ya insinuó: sin Junts, el bloque que lo sostuvo desde 2023 no alcanza.
La fecha le toca de cerca a la Argentina. Javier Milei anunció este lunes, en la reunión de Gabinete en la Casa Rosada, un viaje a Madrid el 19 de octubre, diez días antes de la votación y con la campaña española ya abierta.

