Martín Rivas vuelve a «Soñar despierto» en el Rosita Ávila

El folclorista Martín Rivas presenta esta noche, a las 21, el recital «Soñar despierto» en el Teatro Municipal Rosita Ávila, en Combate de las Piedras 1550. La fecha coincide con una de las noches más cargadas del fin de semana capitalino: a la misma hora, Zamba Quipildor despide su gira en el Alberdi con la Misa Criolla, y desde las 16 el Hipódromo recibe la Fiesta de la Ciudad.

El título no es nuevo. Rivas lo estrenó el 9 de abril de 2022 en El Alto de la Lechuza, la peña de 24 de Septiembre y Marco Avellaneda, junto a Juan Pablo Castillo, Alfredo Tejerina y Juan Manuel Palacios, con la presencia de La Encru, José Costilla y Álvaro Rodríguez. Aquella vez escribió, en sus redes, que quería compartir el proyecto «con muchas ganas y alegría de volver a la peña más vieja del país» y que esperaba al público «para bailar, cantar y divertirnos». Cuatro años después, el cancionero vuelve a una sala municipal de 300 butacas.

El anuncio de esta función circuló en la cuenta de prensa del artista: el 3 de octubre, en el Rosita Ávila, con el repertorio de «Soñar despierto» y otras canciones. No publicó, en ese aviso, la nómina de músicos ni el precio de la entrada. La agenda cultural de la capital lo ubica a las 21, en la misma franja en que el Mercedes Sosa da La cena de los tontos.

La sala lleva el nombre de Rosita Ávila, actriz y directora tucumana, figura del teatro independiente de la provincia, fallecida en 2019. El espacio está en el complejo Central Tucumano, junto al Hilton, en el predio del ex Mercado de Abasto. Abrió en 2014 bajo administración del hotel y pasó al municipio en 2016, por el decreto 4854. Germán Alfaro lo reinauguró el 12 de septiembre de ese año, con Pepe Soriano en el escenario. Tiene un escenario de 12 metros de ancho por siete de largo, palcos, camarines y cabinas de luces y sonido.

Rivas vuelve, entonces, a un escenario público y no a la peña donde el proyecto nació. La noche le ofrece un contraste útil: frente a la despedida de Quipildor —83 años, revelación de Monteros en 1969, consagración de Cosquín en 1970— y frente al cierre masivo de Karina y Rodrigo Tapari, el Rosita Ávila queda como la sala chica del folclore local. El cancionero ya tiene historia en la ciudad. Lo que falta, hasta que se apaguen las luces, es saber con quién lo canta esta vez.

Más Noticias

También puede interesarte

El Tribunal de Cuentas abrió juicio de responsabilidad contra Neme por la licencia de la Caja

› El Acuerdo 3760 cerró la sumaria: haberes de marzo a agosto y ejercicio privado coincidente.

Joaquín Parolo fija su debut solista en el Roxy y guarda Tucumán para el verano

› Cursa en la academia de Cris Morena y anuncia un regreso con folklore y canciones de los 80.

Hallaron sin vida en un canal de Marapa al nene que buscaban en Alberdi

› El rastrillaje del sur terminó en un cauce de Recursos Hídricos; la causa no fue informada

Tapia inaugura su primer Festival del Café

› Degustación, jineteada y peñas, desde las 10, en el polideportivo comunal