Las idas y vueltas sobre la candidatura de La Libertad Avanza en Yerba Buena terminaron de forma inesperada. Ni el diputado nacional Federico Pelli ni el líder de CREO, Sebastián Murga. Lisandro Catalán anunció que Agustín “Ayo” Delacroix, medio hermano de su amigo de toda la vida, Fernando Carreras, es el elegido.
Delacroix es ajeno a la política partidaria. Su nombre estuvo siempre asociado a la noche tucumana y hoy es el propietario de Casa Croix, un exclusivo refugio en El Corte para quienes buscan buena música, parrilla a leña y un salón que también alquila para fiestas. El anuncio, confirmado este jueves por el propio empresario en X y saludado de inmediato por Catalán, cierra un trimestre de versiones, ratificaciones y una denuncia federal por domicilios.
“Quiero agradecer especialmente a @catalanlisandro y a todo el equipo de La Libertad Avanza Tucumán por la confianza depositada en mí para representarlos como candidato a intendente de Yerba Buena”, escribió Delacroix. Agregó que asume el desafío “con enorme responsabilidad” y con el compromiso de “dejar todo de mí para transformar nuestra ciudad y construir el futuro que los vecinos merecen. Esta vez es en serio”.
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Catalán respondió en el mismo tono familiar con el que suele tratar a su círculo más próximo: “¡Vamos, Ayo querido! Todo el equipo de La Libertad Avanza está orgulloso de que vos nos representes en Yerba Buena. Lo mejor está por venir”. El diputado nacional Gerardo Huesen se sumó con un “VLLC”.
Hasta la mañana de este jueves, el nombre instalado era otro. El 4 de julio, altas fuentes del espacio confirmaron que Pelli sería el candidato a intendente de Yerba Buena, con aval de Catalán. La decisión desplazaba a CREO, incorporado formalmente a La Libertad Avanza en febrero. Hasta entonces, Sebastián Murga, fundador de esa fuerza, era el nombre que sonaba para la Ciudad Jardín. El 29 de mayo, algunos medios lo habían presentado como “el candidato de Milei” en el municipio, y el propio Murga había escrito que LLA “va a administrar el Municipio como hasta aquí nadie lo hizo”.
Pelli no se escondió. El 8 de julio recorrió el barrio San José junto a Catalán y al legislador José Macome. El 12 dijo que el objetivo era la intendencia y que la postulación ya había sido conversada con Catalán y con Murga. El 28 sostuvo: “Tengo domicilio en Yerba Buena y pretendo ser candidato a intendente. Vivo hace muchísimos años en el municipio”. El 31, el partido emitió un comunicado: la candidatura “continúa firme”, Pelli “reside en Yerba Buena desde hace más de seis años”, tributa impuestos municipales y fijó su domicilio electoral en una oficina “por cuestiones laborales”.
Pero el concejal Mauricio Argiró, exfuncionario del gabinete de Mariano Campero, denunció el 18 de agosto ante la Fiscalía Federal con competencia electoral a Pelli, a Catalán y a agentes del Renaper. Argiró sostiene que el propio diputado reconoció vivir en el barrio privado Alto Verde II, en la comuna de Cebil Redondo, fuera del ejido. Sobre Catalán, la denuncia apunta a un domicilio en calle Italia al 700 —sede partidaria, según el concejal— frente a una residencia que ubicó en el barrio cerrado Las Acacias, de Bella Vista, partido de San Martín, provincia de Buenos Aires.
Se trata de una acusación, no de un hecho juzgado. Catalán la calificó, en declaraciones que recogió Clarín, como “un ejemplo de cómo funciona esa oposición servil al oficialismo de Tucumán” y señaló a Campero como el inspirador del embate.
Agustín Delacroix tiene 46 años. En Tucumán se lo conoce como “Ayo”, el apodo con el que lo llaman familiares y amigos desde chico. No milita, no ocupa una banca y no integró, hasta hoy, la mesa de La Libertad Avanza. El lazo que lo coloca en la boleta es de otro orden: es medio hermano de Fernando Carreras, amigo de toda la vida de Catalán.
Su trayectoria pública es gastronómica, con un antecedente judicial que él mismo abandonó. En octubre de 2021 contó que a los 33 años dejó los estudios de abogacía y un cargo estable en la Justicia Federal —traje, corbata y expedientes, según su relato— para dedicarse a la cocina. Empezó con Cayetano, una parrilla a puertas cerradas para amigos, y llegó a administrar seis locales. “Nosotros no vendemos una porción de carne, una medida de cualquier bebida: estamos vendiendo un momento. Estamos vendiendo alegría”, dijo entonces. Su padre, recordó, le pidió que se cuidara y que “no me agarre la noche con sus vicios”. Delacroix respondió que iba a tratar el oficio como un negocio.
Casa Croix es la cara visible de ese recorrido. Funciona en avenida Aconquija 3411, dentro del complejo El Corte, en una de las casas más antiguas de la zona, con jardín y vista. En diciembre de 2025 el local celebró cinco años. El 6 de octubre de 2025 el lugar fue asaltado al cierre: empleados atados con alambre, una recaudación estimada en $3 millones, bebidas y celulares. La Fiscalía de Robos y Hurtos II imputó a tres personas por robo agravado.
El anuncio de este jueves no cierra el juego. Deja afuera, sin explicación pública, al diputado que el propio partido había ratificado el 31 de julio y al dirigente de CREO que en mayo se postulaba como la carta libertaria de la Ciudad Jardín. Pone en su lugar a un empresario de la noche que nunca compitió, que comparte sangre con el amigo de toda la vida del candidato a gobernador, y que eligió una frase para presentarse: “Esta vez es en serio”.

