La situación laboral en CCC generó un nuevo conflicto en Tucumán. Desde que Gustavo Olarte adquirió la compañía, hace dos años, más de 20 trabajadores quedaron desvinculados, según denunciaron empleados y representantes gremiales.
Los trabajadores cuestionan las razones que figuran en las comunicaciones de despido. Aseguran que la empresa utilizó acusaciones como robo, mala atención o llegadas tarde, pero sostienen que esas causales no cuentan con sustento y podrían impedir el acceso a las indemnizaciones correspondientes.
Uno de los testimonios corresponde a Gabriela Sitzke, quien trabajó durante 36 años en el área de ventas y atención al público. La mujer relató que recibió la noticia mientras cumplía su jornada laboral.
“El lunes me presenté a trabajar como todos los días y, aproximadamente a las 10 de la mañana, me dijeron que me tenía que retirar porque ya estaba despedida. Mi mamá me informó que me había llegado una carta documento al domicilio desvinculándome de la empresa con causa”, contó.
Sitzke también cuestionó las razones que la empresa utilizó para justificar las cesantías de otros empleados. “A mis compañeros que también decidieron que este mes somos cinco, todos fueron con causas inventadas que son causas imposibles de comprobar. Nos mandan a la calle sin un peso con causas que son incomprobables, infundadas, que son mentiras”, afirmó.
La trabajadora sostuvo además que no existieron sanciones previas contra el personal afectado. “Nunca tuvimos un apercibimiento ni una suspensión. Hemos estado apoyando al 100% esta nueva gestión y, la verdad, que es un balde de agua helada”, expresó.
El impacto sobre trabajadores con décadas de antigüedad
El conflicto adquiere una dimensión mayor en los casos de empleados que pasaron gran parte de su vida dentro de la compañía. Sitzke tiene 57 años y aseguró que la pérdida del empleo también compromete a su grupo familiar.
“Quedo en la calle después de haber trabajado toda la vida sin un peso, con una mano adelante y otra atrás, sin obra social. En mi caso, tengo a mis padres ancianos con discapacidad a mi cargo”, relató.
Los trabajadores también manifestaron preocupación por una eventual convocatoria o reestructuración judicial de la empresa, ya que consideran que esa situación podría complicar el cobro de las indemnizaciones.
“Tenemos mucho miedo de que se declare en convocatoria y que eso haga difícil que podamos cobrar algo”, señalaron.
Desde la Secretaría de Trabajo les indicaron a los empleados que existen antecedentes de empresas que utilizan determinadas causales de despido para extender los tiempos de los reclamos y dificultar el cobro de las indemnizaciones.
Los trabajadores apuntaron directamente contra la actual administración de CCC. “Desde que el señor Olarte compró la empresa comenzaron los despidos. Yo creo que es un vaciamiento de la empresa”, sostuvo Sitzke.
Reclamo del sindicato en Tucumán
La empresa contaba originalmente con unos 90 trabajadores. De acuerdo con la denuncia gremial, más de 20 personas quedaron fuera de la compañía desde el cambio de propiedad.
Las cesantías alcanzaron distintos sectores, entre ellos atención al público, el área técnica, cabecera y contaduría.
Ante este escenario, el Sindicato Argentino de Televisión (SAT) impulsó una protesta frente a la Secretaría de Trabajo. La movilización también incluyó una marcha hacia la sede de CCC, ubicada en General Paz 39.
El gremio reclama la reapertura de las negociaciones, la revisión de las causas utilizadas para los despidos y garantías para el cobro de las indemnizaciones y la continuidad de la cobertura social.
Ahora, la organización sindical espera definiciones de su secretario general, Roberto González, respecto de las próximas medidas de fuerza.
El conflicto deja así bajo tensión a una empresa con una extensa presencia en Tucumán y pone el foco en el futuro laboral de los trabajadores que permanecen en la compañía, además de quienes ya fueron desvinculados.

