Las chicas de la culpa cierran esta noche, a las 21, su paso por Tucumán en el Teatro Mercedes Sosa (San Martín 479). Es la segunda función en la provincia: el elenco debutó el lunes y agregó fecha por la demanda de entradas.
El cuarteto lo integran Malena Guinzburg, Connie Ballarini, Fernanda Metilli y Natalia Carulias. No es un stand up de monólogos sucesivos. El formato imita un living: charla sin libreto fijo, improvisación y cruce permanente con la platea. Circulan el amor, el sexo, las citas, las dietas, los miedos y la edad, sin el turno rígido de cada una.
Cada voz arrastra un oficio distinto. Guinzburg, hija de Jorge Guinzburg, trabaja la autorreferencia punzante —fracasos amorosos, el cuerpo, la dieta—. Ballarini empuja el relato hacia lo absurdo y lo sexual, con réplica rápida. Metilli, formada en Tandil, aporta cuerpo y oficio actoral, además de los monólogos de observación. Carulias, a un mes de cumplir 51, es señalada como la primera mujer que hizo stand up en la Argentina a fines del siglo pasado; su registro insiste en la mediana edad, la maternidad y el paso del tiempo.
La gira nacional las trajo al Mercedes Sosa después de una primera convocatoria que, según el propio elenco en Instagram, obligó a reabrir la boletería. Las entradas se venden en laschicasdelaculpa.com. No está confirmada la transmisión en redes de esta segunda noche.
El ciclo llega en una cartelera local ya cargada de humor y música popular. El dato que importa no es el ranking de comediantas, sino el formato: cuatro mujeres de más de cuarenta años que convierten la confesión en número, sin el andamiaje del sketch escrito.

