El gobernador Osvaldo Jaldo salió al cruce de la polémica que generó la destrucción de una maqueta de la Legislatura de Tucumán durante el Congreso Nacional de la Juventud de La Libertad Avanza, que se realizó en el Hotel Catalinas Park. El mandatario cuestionó el ataque simbólico contra el edificio parlamentario y sostuvo que las diferencias políticas no justifican acciones contra las instituciones democráticas.
Las imágenes mostraron a un grupo de jóvenes libertarios con palos y patadas contra la réplica del Palacio Legislativo. El episodio ocurrió durante el encuentro que reunió a militantes y referentes de LLA de distintos puntos del país. La propia difusión del video presentó la acción como una crítica al supuesto “costo político de la Legislatura más cara del país”.
Ante las consultas por el episodio, Jaldo comenzó por defender el derecho de los distintos espacios a realizar sus actividades políticas. “Yo soy muy respetuoso de todas las actividades que vienen realizando todos los espacios políticos, porque creo que esto es lo que nos indica el sistema democrático”, sostuvo.
Sin embargo, el gobernador estableció una diferencia entre el debate político y cualquier ataque contra las instituciones. “Ahora, ver la agresión contra una de las instituciones al margen de quién están hoy, al margen de lo que hoy se pueda manejar en ese ámbito legislativo. Pero la Legislatura es una institución del Estado”, afirmó.
El valor del Poder Legislativo
Jaldo puso el foco en el lugar que ocupa la Legislatura dentro del sistema republicano. Para el mandatario, el edificio parlamentario no representa a un sector político en particular, sino a una institución que concentra la representación de los ciudadanos.
En ese sentido, recordó el lugar que ocupó el Poder Legislativo durante los golpes de Estado de la Argentina. “Y ustedes fíjense cuando hay golpe de Estado, la institución, el poder que se cierra es el Poder Legislativo, porque el Poder Judicial los jueces lo ponen en comisión, pero no se cierra… El Ejecutivo viene un interventor, pero no se cierra… Ahora, la verdadera casa de la democracia a la cual los gobiernos de facto la cierran, le ponen candado cuando hay golpe de Estado, es al Poder Legislativo, porque ahí están los representantes genuinos del pueblo”, expresó.
El gobernador también destacó que La Libertad Avanza cuenta con representantes dentro de la propia Legislatura tucumana. Por eso, consideró que el cuestionamiento a la institución trasciende las diferencias entre oficialismo y oposición.
“Inclusive hoy ahí hay militantes adentro que son legisladores que son de La Libertad Avanza”, señaló.
Luego, Jaldo volvió a remarcar que las críticas al funcionamiento de la Cámara forman parte del debate democrático, pero que existe un límite cuando la acción apunta contra la institución.
“Lo que se hizo es atentar contra una de las instituciones, uno de los poderes más importantes de la democracia, al margen de quiénes estén hoy, al margen de las críticas que se puedan decir o que se pueda hablar en contra o a favor del trabajo legislativo. Lo que no hay que perder de vista que hubo una agresión deliberada a uno de los poderes más importantes de la democracia”, concluyó.
Un encuentro libertario con fuerte tono político
El episodio ocurrió durante el Congreso Nacional de la Juventud de La Libertad Avanza, realizado en Tucumán. La actividad contó con la presencia de Lisandro Catalán, titular de LLA en la provincia y candidato a gobernador para 2027, además de dirigentes como Gerardo Huesen, Federico Pelli, José Macome, Claudio Viña e Iñaki Gutiérrez, entre otros referentes del espacio.
La destrucción de la maqueta quedó en el centro de la polémica después de la difusión del video. El hecho sumó un nuevo capítulo a la disputa política entre el oficialismo provincial y el espacio libertario, que en los últimos días también protagonizó cruces por el conflicto de Graneros y por sus cuestionamientos al funcionamiento de la Legislatura.
En abril, Catalán ya había planteado una reducción del peso presupuestario de la Legislatura. Según lo publicado por El Federalista, el dirigente propuso llevar su participación del gasto provincial del 3,9% al 1,1%, con la idea de destinar la diferencia a obras.
Así, el episodio de la maqueta quedó asociado a una disputa política que excede el acto realizado en el Hotel Catalinas Park. Jaldo buscó separar el debate sobre el funcionamiento de la Legislatura de cualquier acción que implique una agresión simbólica contra uno de los poderes del Estado.

