La interna de la Unión Cívica Radical (UCR) de Tucumán, prevista para el domingo 20 de septiembre, quedó al borde de quedar sin efecto. Dos de los tres sectores que seguían en carrera alcanzaron un acuerdo para presentar una lista de unidad y ahora resta definir si el tercer espacio se suma al entendimiento.
El acuerdo reunió a Roja y Blanca, el espacio que encabezaba Agustín Romano Norri, y Roja, conducida por el concejal José María Canelada. Como parte del entendimiento, ambos sectores resolvieron que Lucho Argañaraz quede al frente de la conducción del partido.
La definición representó un paso clave para la UCR tucumana, que lleva más de un año intervenida y que llegó a la etapa electoral con tres espacios dispuestos a disputar la conducción.
Ahora la atención está puesta en el sector Morado. Allí confluyen Fernando Valdez, Osvaldo Barreñada y Raúl Moreno. Ese espacio quedó en minoría frente al acuerdo entre Romano Norri y Canelada, pero todavía busca ampliar su representación en la futura estructura partidaria.
Las negociaciones tienen como límite el martes al mediodía. La prórroga permitió extender el plazo para terminar de definir la distribución de cargos. En total, deben resolverse unos 800 lugares dentro de los distintos órganos partidarios.
El objetivo de los sectores que negocian es alcanzar una nómina que incluya a las tres corrientes y permita cerrar el proceso sin una elección interna.
La posibilidad de evitar la disputa electoral tomó fuerza durante esta semana. Los tres espacios habían acordado solicitar una extensión de 24 horas antes del vencimiento del plazo para presentar las listas completas. Esa decisión abrió una instancia de diálogo que derivó en el primer entendimiento entre dos de las corrientes.
Con el acuerdo entre Roja y Blanca y Roja, la interna quedó prácticamente desactivada. La última palabra la tendrá el sector Morado, que todavía negocia su lugar dentro de la nueva conducción radical.

