Tras la reactivación del Mercado de la Ciudad y el renovado interés por la transformación urbana en las inmediaciones de avenida Sarmiento y Marco Avellaneda, residentes del asentamiento emplazado sobre los terrenos ferroviarios visibilizaron las precarias condiciones de vida en las que habitan y manifestaron su disposición a ser relocalizados. Los vecinos relataron los riesgos cotidianos derivados de la extrema cercanía con el tendido del Ferrocarril Belgrano —donde el paso de las formaciones exige vigilancia permanente sobre niños y mascotas—, sumado a las deficiencias estructurales en el acceso a servicios básicos como agua potable, tendido eléctrico formal y saneamiento.
A la vulnerabilidad habitacional se añade un fuerte reclamo de integración social. Familias del sector expresaron sentirse estigmatizadas por el entorno urbano tras la inauguración del polo comercial adyacente. Frente a la irregularidad del terreno ocupado y a la falta de avances concretos luego de censos realizados en años anteriores, los habitantes requirieron la articulación de soluciones habitacionales definitivas por parte de las autoridades competentes, al tiempo que reivindicaron su derecho a acceder a viviendas dignas e incorporarse al mercado de trabajo formal de la Capital.

