Más de cuarenta jóvenes se congregaron en la Plaza Urquiza para participar del primer torneo de «farmear aura» organizado en la provincia, una competencia que combinó baile, ocurrencias y demostraciones de carisma en una jornada que se extendió durante dos horas sin registrarse incidentes.
El evento, que hasta hace pocos días circulaba únicamente como tendencia en TikTok y en los recreos escolares, tuvo su primera versión organizada en un espacio público tucumano. La convocatoria, difundida a través de un flyer que se viralizó en redes sociales, superó las expectativas de sus propios organizadores.
Andrés Ortiz, impulsor de la iniciativa, relató que la idea surgió como una propuesta novedosa que rápidamente encontró eco entre los jóvenes. En la competencia oficial participaron más de 17 chicos, aunque el número total de asistentes creció de manera considerable al sumarse las actividades paralelas, abiertas a todo público interesado en participar.
El encuentro se desarrolló pese a las advertencias previas de la Policía de Tucumán, que había anunciado un operativo especial para monitorear las convocatorias surgidas en redes. La fuerza había aclarado que las reuniones no estaban prohibidas, aunque advirtió que intervendría en caso de disturbios, situación que finalmente no se produjo.
La propuesta no tuvo costo para los participantes, ya que el organizador no logró conseguir financiamiento ni premios en dinero. El torneo pudo concretarse gracias a la colaboración de emprendimientos y comercios locales, que aportaron productos de sus propios negocios para sostener la actividad.
Entre los competidores se destacó un joven identificado como «El KaKas», un therian que resultó ganador del certamen desarrollado en el piletón de la plaza. La diversidad etaria también fue una característica saliente de la jornada: el participante más pequeño tenía nueve años y asistió acompañado por sus padres, mientras que uno de los ganadores contaba con 27.
El «farmear aura» es una tendencia surgida en redes sociales, particularmente popular entre adolescentes en plataformas como TikTok, que consiste en acumular «puntos de carisma» o reconocimiento social a través de gestos, bailes y actitudes que buscan generar admiración o humor entre pares. El concepto de «aura» funciona como una métrica lúdica e informal para medir el magnetismo o la actitud de una persona en situaciones cotidianas o desafíos específicos.
La versión tucumana del fenómeno generó, según los organizadores del evento en la Plaza Urquiza, un intenso debate sobre las nuevas tendencias juveniles y su traslado desde el ámbito digital hacia espacios públicos concretos. El organizador manifestó su intención de repetir la experiencia en una segunda edición, dado el nivel de convocatoria alcanzado en este primer encuentro.

