La causa por la agresión que sufrió Patricio Ledezma en Tafí del Valle sumó en las últimas horas un nuevo giro judicial. Santiago Bagne quedó al borde del sobreseimiento después de que el fiscal regional Fernando Blanno respaldara el planteo de su defensa. Al mismo tiempo, el fiscal Gerardo Salas comunicó a Belisario Iturbe que será investigado por su presunta participación en el ataque y solicitó una audiencia para formular cargos en su contra por lesiones leves.
El episodio ocurrió el 29 de enero, cuando Ledezma salió del boliche La Cascada, en Tafí del Valle. Su madre denunció que un grupo de jóvenes lo había golpeado y señaló a muchachos oriundos de Concepción. La repercusión del caso fue inmediata y el episodio llegó a compararse con el crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell.
La causa penal comenzó formalmente el 4 de febrero. En ese momento, Bagne y César Máximo Carreras fueron detenidos. La acusación inicial los ubicó como coautores de lesiones graves en grado de tentativa, con agravantes por la supuesta premeditación y por la participación de varias personas. El juez Javier Núñez Campero dispuso entonces 30 días de prisión preventiva para ambos.
La medida generó protestas en Concepción. Familiares y allegados de los acusados reclamaron su libertad y cuestionaron el proceso. También recordaron que el gobernador Osvaldo Jaldo había reclamado públicamente que se esclareciera el ataque y que los responsables recibieran una sanción.
Una causa que cambió de hipótesis
La investigación tomó otro rumbo después de que Bagne recuperó la libertad y declaró ante el fiscal Gerardo Salas. Su testimonio duró más de una hora y media. Allí dio su versión sobre lo sucedido dentro y fuera del boliche e identificó a varias personas que aparecían en los videos incorporados al expediente.
Bagne sostuvo que había concurrido al boliche junto con Iturbe y otro amigo. Según su relato, dentro del local se produjo una discusión entre Iturbe y Ledezma. El joven afirmó que intervino para separar a ambos después de un golpe contra su amigo. También aseguró que esa situación provocó su expulsión del establecimiento.
Su declaración incorporó además nombres a la pesquisa. Entre ellos aparecieron Iturbe, Mariano Costa Rojano y Santiago Fernández. La querella sostuvo que esos dichos tuvieron respaldo en las pericias realizadas sobre el teléfono de Bagne.
La defensa, en cambio, sostuvo desde el principio que no existió una agresión colectiva como la que describió la denuncia inicial. Los abogados de Bagne e Iturbe plantearon que el conflicto comenzó con una pelea entre dos jóvenes dentro del boliche y cuestionaron la hipótesis de una patota.
La querella había pedido más imputaciones
El abogado de Ledezma, José María Molina, reclamó que la investigación alcanzara a cuatro jóvenes: Iturbe, Costa Rojano, Juan Sebastián Molina y Santiago Fernández.
La querella sostuvo que existían elementos para atribuirles una participación activa en el ataque. En particular, Molina señaló que Iturbe y Costa Rojano fueron mencionados desde las primeras declaraciones y que esa información quedó respaldada por las pericias telefónicas.
La defensa respondió con una versión diferente. Los abogados Macario Santamarina y Gonzalo Ascárate afirmaron que en el expediente sólo aparece una pelea entre Iturbe y Ledezma dentro del boliche y rechazaron que exista evidencia de una agresión grupal.
El expediente también incorporó una denuncia contra Ledezma. Las defensas sostuvieron que el conflicto se originó por una situación ocurrida con la hermana de uno de los jóvenes investigados. Esa versión fue parte de las distintas hipótesis que la Fiscalía debió contrastar con testimonios, videos, pericias y documentación médica.
Bagne, fuera del centro de la acusación
En agosto, los defensores de Bagne solicitaron su sobreseimiento. El planteo recibió el respaldo del Ministerio Público, aunque la querella se opuso. El juez Núñez Campero rechazó inicialmente el pedido y derivó la cuestión al fiscal regional.
Blanno finalmente coincidió con el fiscal Salas. Según su análisis, las pruebas reunidas no permiten demostrar que Bagne haya golpeado a Ledezma. La hipótesis que tomó fuerza dentro de la Fiscalía indica que el joven intentó separar a los protagonistas de la pelea.
Con ese dictamen, el expediente volverá al juez Núñez Campero. El magistrado deberá convocar a una nueva audiencia y resolver el sobreseimiento de Bagne.
Iturbe, ahora bajo la lupa
El movimiento más importante del expediente se produjo en paralelo. Iturbe pasó de ser uno de los nombres mencionados por las partes a quedar formalmente bajo investigación.
El fiscal Salas le comunicó que será investigado por el ataque y pidió una audiencia para formular cargos por lesiones leves. Se trata de un cambio significativo respecto de la situación inicial, ya que Bagne y Carreras habían sido los únicos jóvenes procesados por el episodio.
Iturbe ya había aparecido en distintas versiones sobre lo ocurrido. Bagne declaró que ambos tuvieron un enfrentamiento dentro del boliche. Además, la querella sostuvo que su nombre apareció desde el comienzo de la causa y que las pericias posteriores aportaron elementos para profundizar esa línea.
¿Qué ocurre con Carreras?
La situación de Máximo Carreras todavía no está definida. Su defensa, a cargo de Ángel Fara y Daniel Medina, debe resolver si solicitará el sobreseimiento por el vencimiento del plazo de la investigación penal preparatoria.
Este punto generó otra controversia dentro del expediente. La querella y las defensas sostienen que el plazo de seis meses ya venció, mientras que el Ministerio Público considera que todavía existe margen para continuar con las actuaciones.
El tema tendrá una audiencia hacia fines de agosto. La resolución puede ser determinante para el futuro de Carreras y para el resto de la causa.
El expediente, así, llega a una nueva etapa con un escenario muy distinto al de febrero: Bagne se encamina al sobreseimiento, Iturbe quedó bajo investigación y Carreras espera una definición sobre su situación procesal. A la vez, la Justicia deberá establecer si existen elementos suficientes para avanzar contra otros jóvenes señalados por la querella.

