La familia del bebé que nació el viernes pasado en el Hospital Regional de Concepción rompió el silencio y contó en detalle cómo vivió las horas posteriores al parto. El caso ya está bajo investigación del Ministerio Público Fiscal, que ordenó pruebas de ADN sobre los cinco recién nacidos que nacieron ese día. Ahora, el relato de los familiares expuso el impacto que provocó la confusión y las dudas que todavía persisten.
Mario Rolando Paz, abuelo del bebé, cuestionó el procedimiento de identificación y apuntó contra la falta de controles durante las primeras horas de vida. Según relató, la familia recibió al recién nacido con la certeza de que era una niña. Esa información coincidía con las cuatro ecografías realizadas durante el embarazo y con lo que la partera les comunicó después del nacimiento.
“La felicito. Es una hermosa nena”, le dijeron a la madre, según el relato familiar.
La situación cambió cuando una tía del bebé tuvo que cambiarle el pañal. En ese momento descubrió que se trataba de un varón.
Para Paz, el problema no se limitó a las ecografías previas. El abuelo sostuvo que el personal que participó del parto debía haber identificado correctamente al recién nacido.
“Las ecografías se pueden equivocar, son máquinas. Pero de siete personas que trabajan en el quirófano, ¿ninguna se va a dar cuenta?”, cuestionó.
El nombre y las perforaciones en las orejas
La familia incluso había elegido el nombre del bebé. La enfermera consultó cómo se llamaría y los padres respondieron que sería Emma Amir.
“Cuando la enfermera lo llevó nos preguntó cómo se iba a llamar, y le dijimos que Emma Amir. Si sabían que era varón tenían que decirnos ‘no, es varón’, porque le estábamos poniendo nombre de mujer”, relató el abuelo.
El desconcierto aumentó porque al recién nacido también le realizaron perforaciones en las orejas, una práctica que la familia vinculó con la identificación inicial como niña.
Paz también cuestionó el tiempo que transcurrió entre el nacimiento y la llegada del bebé junto a su madre. Según su relato, pasaron unos 48 minutos.
“Cuando nació demoró unos 48 minutos hasta que lo trajeron, y todo el mundo nos dice que tardan cinco o 10 minutos hasta que lo limpian, lo identifican y te lo llevan”, señaló.
“No nos vamos a ir sin llevarlo”
La familia decidió permanecer en el hospital hasta recibir al bebé y no quiso retirarse sin él. La confusión generó temor, sobre todo por tratarse del primer hijo de la joven pareja.
“El bebé no se va a quedar acá, no nos vamos a ir sin llevarlo. Con lo que pasó ya tenemos miedo”, afirmó Paz.
El abuelo también llevó tranquilidad sobre el estado de salud del recién nacido. El bebé nació por cesárea de urgencia después de que los médicos detectaran una bradicardia fetal, pero su evolución posterior fue favorable.
“Dijeron que el corazoncito es como un reloj, y ahí parece que se había demorado, por eso entró de urgencia al quirófano. Pero está muy sanito, gracias a Dios. Es un hermoso bebé, pícaro. Nos encariñamos mucho; es re canchero y toma muy bien el pecho. Está muy bien el bebé”, contó.
La espera por una certeza
Mientras la investigación continúa, la familia intenta atravesar una situación que describe como angustiante. Los resultados de ADN podrían demorar alrededor de 30 días.
La dirección del hospital pidió disculpas por lo ocurrido y, según contó Paz, aseguró que se trató de un error que no volvería a repetirse.
Para la familia, sin embargo, el episodio dejó una profunda preocupación.
“Está muy tenso todo. Todo el mundo nos pregunta y hay que volver a explicar, es muy tedioso. Es horrible para mi hija, para mis hijos, para la familia del padre. Tratamos de sobrellevarlo, pero es muy complicado. Es un error grandísimo el que se ha ocasionado y lo estamos sufriendo. Estamos pasando un mal momento”, lamentó.
El reclamo central de los familiares ahora pasa por obtener una certeza sobre la identidad del niño. El abuelo lo resumió con una frase que expone la dimensión del drama que atraviesan desde el viernes:
“Lo único que queremos y por lo que estamos pidiendo a Dios es que el bebé que tenemos sea nuestro”.

