El Gobierno de Tucumán informó que la renovación del acueducto El Cadillal ya superó el 40% de avance. La obra busca fortalecer el sistema que abastece al Gran San Miguel de Tucumán y alcanza a más de 250.000 usuarios.
El proyecto contempla una inversión de unos $2.000 millones y apunta a resolver problemas que afectan al acueducto después de más de cinco décadas de servicio. La intervención incluye el reemplazo de piezas que presentaron fallas y la modernización de distintos puntos de la traza.
El acueducto se extiende por más de 20 kilómetros desde El Cadillal hasta la Planta Muñecas, uno de los puntos centrales para la distribución de agua potable en el área metropolitana. Por su importancia, las autoridades consideran la obra como una intervención prioritaria para el sistema hídrico provincial.
Entre las tareas previstas figuran la colocación de nuevas válvulas de hierro fundido, la construcción de cámaras de hormigón armado y el recambio de accesorios y válvulas de aire. También está contemplada la reparación de una pérdida sobre avenida Francisco de Aguirre al 2300.
“Se trata de una obra hidráulica histórica y urgente, tras su puesta en funcionamiento en la década del 70”, señalaron desde Casa de Gobierno. Además, remarcaron que “la modernización llega luego de más de 50 años, al registrarse fallas en los artefactos, válvulas y obstrucciones que impiden un óptimo funcionamiento”.
Qué trabajos ya se realizaron
La Sociedad Aguas del Tucumán (SAT) lleva adelante la intervención dentro de un Plan Director que establece las acciones necesarias para atender el crecimiento de la demanda de agua en el futuro.
Uno de los avances se produjo en la planta potabilizadora Villa Muñecas. Allí se construyó una platea de hormigón armado para instalar las nuevas válvulas derivadoras, con el objetivo de aportar mayor seguridad y eficiencia al sistema.
La obra forma parte de un conjunto de inversiones destinadas a mejorar la infraestructura de El Cadillal. Entre ellas también figura la construcción de una nueva toma flotante para la balsa La Niña, ubicada en el embalse.
Con estas intervenciones, la Provincia busca reducir las fallas del sistema y mejorar la capacidad de transporte de agua hacia el Gran San Miguel de Tucumán. El objetivo central es garantizar un servicio más confiable para más de 250.000 usuarios.

