La Justicia Federal detuvo en el partido de Tigre a Griselda Inés Ortiz (45), una ex sargento de la Policía Bonaerense acusada de integrar una red de trata de personas orientada al reclutamiento coercitivo de argentinos para combatir en la guerra de Ucrania. La investigación, encabezada por el fiscal de Lomas de Zamora Sergio Mola con el soporte de la Procuraduría contra la Trata y Explotación de Personas (PROTEX), determinó que Ortiz y su pareja —el ex policía federal Jorge Alberto Otero— captaban a jóvenes mediante ofertas engañosas de hasta 1.000 dólares mensuales, para luego trasladarlos al frente de batalla en Europa del Este bajo condiciones de retención de documentación, amenazas de deserción y firmando contratos en idiomas desconocidos.
Entre los expedientes compilados por la PROTEX y las denuncias radicadas en la línea 145 por familiares de damnificados varados en Kiev, las autoridades detectaron al menos nueve casos bajo investigación judicial, entre los cuales se rastrea una ramificación con víctimas reclutadas en la provincia de Tucumán. La maniobra, calificada por la red de alertas de Interpol como trata con fines de trabajo forzado en conflicto armado, involucra a víctimas sin experiencia previa ni pasaportes a quienes se les impedía el retorno a la Argentina sin antes desembolsar rescates de miles de dólares.

