El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, encabezó este lunes en el Depósito Central del Sistema Provincial de Salud (Siprosa) el séptimo acto de entrega de equipamiento tecnológico, mobiliario e instrumental médico. Con una inversión públicaizada que supera los 2.800 millones de pesos, la medida busca robustecer la capacidad operativa y de respuesta de los hospitales de cabecera de la capital, los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), las áreas operativas e institutos especializados de toda la provincia.
La comitiva oficial que acompañó al mandatario estuvo integrada por el ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz; el secretario ejecutivo médico, Miguel Ferre Contreras; el secretario ejecutivo contable, Fabio Andina; el secretario general de ATSA, René Ramírez, y la conductora del sindicato SUMAR, Noemí Díaz. Durante el encuentro, Jaldo enfatizó el carácter estratégico de la partida presupuestaria en un contexto de creciente demanda asistencial: «Lo que hoy se invierte en el sistema provincial de salud, lejos de ser un gasto, es una inversión. En materia de salud no hay margen para el error, porque de lo que se trata es de cuidar la salud de los tucumanos y de salvar vidas». El titular del Ejecutivo vinculó, asimismo, la inyección de fondos al incremento de pacientes que migran hacia la cobertura estatal, incluyendo cápitas de la tercera edad y ciudadanos de provincias vecinas.
Por su parte, el ministro Medina Ruiz detalló que el desembolso comprende obras de infraestructura y una profunda renovación tecnológica. Entre las incorporaciones de alta complejidad, precisó la adquisición de un nuevo tomógrafo destinado al Hospital Centro de Salud y la actualización técnica integral del resonador magnético del Hospital Padilla. Al evaluar las métricas prestacionales del primer semestre del año en curso, el funcionario ponderó la labor de los equipos técnicos: «En los primeros seis meses registramos más de 3.600.000 consultas entre atención médica, odontológica y psicológica. Además, estamos realizando alrededor de 5.000 cirugías mensuales, lo que nos permitió absorber las listas de espera e instrumentar un sistema de turnos programados». Respecto de la logística de distribución, el titular de la cartera sanitaria ratificó que el 80% del material asignado ya se encuentra en las dependencias de destino y que el remanente se completará en el transcurso de la semana.
El plan integral incluye un capítulo específico de obra pública hospitalaria a cargo de la Dirección General de Infraestructura del Siprosa. Según explicó su directora, Leticia Pulido, los proyectos edilicios en ejecución representan una partida complementaria de 1.600 millones de pesos destinada a descentralizar las prestaciones. En paralelo, la directora del Hospital del Niño Jesús, Inés Gramajo, ponderó el impacto directo de la medida en el sector pediátrico, confirmando la recepción de nuevas camas de internación, instrumental para quirófanos de alta complejidad y simuladores específicos orientados a la capacitación continua del cuerpo profesional.
La distribución de insumos alcanzó de forma simultánea a los servicios de emergencias y traslados sanitarios de la provincia. El inventario provisto a los efectores públicos constó de camas hospitalarias automatizadas, monitores multiparamétricos, desfibriladores, electrocardiógrafos, cajas de instrumental quirúrgico, carros de paro, detectores de latidos fetales, oxímetros de pulso y mobiliario clínico complementario, elementos que apuntan a estandarizar los niveles de calidad y bioseguridad en las áreas críticas de guardia, internación y quirófanos de la red tucumana.

