La Unión Tranviarios Automotor (UTA) y los empresarios del transporte retomarán este martes las negociaciones salariales en la provincia, en medio de una profunda crisis financiera del sector que pone en riesgo la continuidad del servicio público de pasajeros. La audiencia, prevista para las 12, fue postergada la semana pasada mediante un cuarto intermedio y se centrará en el pago de los salarios de mayo y el medio aguinaldo.
El gremio de los choferes rechazó de manera tajante la propuesta de los empresarios de abonar los sueldos de mayo en cuotas y fraccionar el aguinaldo en tres pagos mensuales consecutivos. Desde la UTA exigen que los trabajadores perciban sus haberes completos y en tiempo y forma, y anticiparon que aguardarán una oferta superadora antes de definir eventuales medidas de fuerza junto a sus delegados.
Por su parte, la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT) sostiene que las compañías atraviesan una asfixia económica crítica. Argumentan que el fraccionamiento de los pagos no responde a una decisión arbitraria, sino a la necesidad imperiosa de preservar los puestos de trabajo y mantener las unidades en circulación.
El vicepresidente de AETAT, Jorge Berreta, había alertado días atrás sobre las graves consecuencias de la situación actual. “Esto puede traer consecuencias de que nos quedemos sin transporte. Hoy seguimos trabajando por la voluntad del sector empresario y de los trabajadores”, señaló el dirigente. Berreta vinculó directamente la crisis a la falta de actualización de la tarifa del boleto y al esquema vigente de subsidios, factores que condicionan la sustentabilidad operativa de las empresas prestatarias.
La reunión del martes resultará clave para evaluar si existe margen para alcanzar un acuerdo o si el conflicto escalará hacia medidas de fuerza. Mientras tanto, los usuarios del servicio permanecen expectantes ante una definición que afecta su movilidad cotidiana en la provincia.

