La empresa Cabrales y el gobierno de Tucumán presentaron una variedad de café elaborada en la provincia que aspira a competir en el segmento de especialidades gourmet, con potencial para integrarse a las cadenas de cafeterías premium y, en el mediano plazo, para la exportación.
Martín Cabrales, titular de la compañía fundada hace 84 años en Mar del Plata, destacó que el grano obtenido posiciona a la Argentina entre los países productores de café de calidad internacional. “Lo que hemos conseguido junto con el Instituto de Desarrollo Productivo de Tucumán es un café que a partir de ahora posicionará a la Argentina entre los productores, con una calidad que no tiene nada que envidiarle a los grandes orígenes del mundo”, afirmó.
La variedad lograda es un Arábica tipo Geisha, considerada exótica y de alta gama, cuya aptitud fue validada por la Mumac Academy, referencia internacional en la cultura del café. Las condiciones agroclimáticas de Tucumán, favorecidas en los últimos años por el cambio climático, permitieron su desarrollo tras un proceso iniciado hace seis o siete años.
Por el momento, el cultivo se extiende sobre 300 hectáreas a cargo de pequeños y medianos productores. Según el convenio firmado el año pasado con la administración del gobernador Osvaldo Jaldo, Cabrales comprará la totalidad de la producción. Las primeras partidas se destinarán al circuito gastronómico gourmet en un plazo de cuatro a cinco meses.
El potencial del proyecto es significativamente mayor. Cabrales estimó que en un plazo de diez años el café podría ocupar entre 8.000 y 9.000 hectáreas en la provincia, con una cosecha anual de hasta 28.000 toneladas. La Argentina consume alrededor de 45.000 toneladas por año, por lo que el avance permitiría reducir la dependencia de las importaciones y abrir la puerta a exportaciones futuras.
“Si bien aún atravesamos una etapa experimental, los avances agronómicos son positivos y nos permiten seguir proyectando el desarrollo del café en la provincia como un cultivo intensivo en mano de obra”, señaló Juan Casañas, vicepresidente del Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP) tucumano.
La empresa aportó su experiencia industrial para asesorar a los productores locales, con el objetivo de alcanzar estándares internacionales. “Cabrales fabrica y vende variedades de Colombia, de Brasil y ahora vamos a tener también variedad Tucumán”, precisó Martín Cabrales. No se prevé una llegada inmediata a las góndolas masivas, pero el empresario confía en que el café tucumano se convierta en un jugador relevante dentro de la oferta de especialidades.
El desarrollo representa un hito para la diversificación productiva del norte argentino y refuerza el rol de la iniciativa público-privada en la generación de nuevos cultivos de valor agregado.
