Trump anuncia conversaciones con Irán pero Teherán lo desmiente

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que su administración mantiene conversaciones con Irán destinadas a lograr una «resolución completa y total de las hostilidades» en Medio Oriente. Según Trump, estos diálogos —que describió como «muy fuertes y productivos»— motivaron la decisión de postergar por cinco días los ataques contra centrales eléctricas iraníes que había amenazado con ejecutar si no se reabría completamente el estrecho de Ormuz.

«Están deseando llegar a un acuerdo; a nosotros nos gustaría llegar a un acuerdo también», declaró Trump desde Palm Beach, Florida, antes de partir hacia Memphis para un acto público. Agregó que las conversaciones continuarían durante la semana y que, de avanzar favorablemente, el conflicto podría resolverse. De lo contrario, advirtió: «Continuaremos bombardeando con todas nuestras ganas».

El anuncio representa el mensaje más conciliador de Washington desde el inicio de la guerra, que estalló a fines de febrero con una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra instalaciones militares, nucleares y de liderazgo iraní. La operación, denominada «Furia Épica» por el Pentágono, incluyó la eliminación del líder supremo Ali Jamenei y varios altos mandos de la Guardia Revolucionaria, lo que provocó una respuesta iraní con cientos de misiles balísticos contra Israel y ataques a infraestructuras energéticas en el golfo Pérsico.

Sin embargo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán negó categóricamente la existencia de cualquier negociación. «Negamos lo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo respecto a las negociaciones que están teniendo lugar entre los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán», indicó un comunicado oficial. Fuentes cercanas a la Guardia Revolucionaria, citadas por la agencia FARS, reforzaron la postura: «No hay contacto directo ni indirecto con Trump».

En el terreno, la escalada no muestra signos de detención. Israel continuó este lunes con oleadas de ataques aéreos contra infraestructuras en Teherán y otras regiones iraníes, lo que provocó cortes generalizados de energía en la capital. Irán, por su parte, lanzó misiles balísticos —incluidos algunos con municiones en racimo— contra el sur y centro de Israel, impactando en localidades como Dimona (cerca del centro nuclear de Negev), Arad y áreas de Tel Aviv. Estos ataques dejaron más de un centenar de heridos, aunque las defensas israelíes interceptaron la mayoría de los proyectiles.

El control del estrecho de Ormuz sigue siendo el principal punto de fricción. Trump había dado un ultimátum de 48 horas el sábado para que Irán garantizara la libre navegación; de no cumplirse, amenazó con «arrasar» las centrales eléctricas. La postergación llega en un momento de impacto económico global: los precios del petróleo cayeron alrededor del 13 % tras el anuncio, aunque persisten temores por una posible minería del golfo Pérsico o cierres prolongados.

Expertos consultados por la BBC cuestionan la veracidad y el alcance de las supuestas conversaciones. El corresponsal en la Casa Blanca Bernd Debusmann Jr. señaló contradicciones con el tono previo de Trump y la improbabilidad de que Irán ceda en Ormuz sin concesiones mayores. En Teherán, pese a los apagones y la censura, voces ciudadanas expresan incertidumbre y temor por el costo humano y económico de la guerra.

Hasta el momento, el conflicto ha causado miles de víctimas, destrucción de infraestructuras críticas y una crisis energética regional, con repercusiones en los mercados mundiales.

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