En el marco del proceso por el crimen de Érika Antonella Álvarez, ocurrido el 7 de enero, Justina Gordillo tendrá una nueva chance para pedir su libertad o arresto domiciliario. La jueza María Jimena Suárez, del Tribunal de Impugnación, anuló por completo la resolución del 6 de marzo que mantenía presa a Gordillo, pareja de Felipe Sosa, principal acusado de femicidio.
Ahora otro juez, distinto al anterior, deberá escuchar de nuevo los argumentos de todas las partes y resolver desde cero si Gordillo sigue detenida o pasa a prisión domiciliaria. La audiencia de apelación se realizó hoy, 20 de marzo. Gordillo estuvo representada por la Dra. María Florencia Abdala y el Dr. Mariano Camilo Atim.
La defensa pidió revocar la prisión preventiva o, en forma alternativa, arresto domiciliario en la casa del padre Carlos Hernán Gordillo, en Yerba Buena. Ofreció fiadores y una propiedad como caución real. La auxiliar fiscal Dra. Carolina Brito y el querellante Dr. Carlos Garmendia se opusieron y solicitaron mantener la prisión preventiva.
La jueza declaró admisible el recurso, declaró nula la sentencia anterior y ordenó el reenvío inmediato de la causa al Colegio de Jueces para una nueva audiencia cuanto antes. Justina Gordillo continúa alojada en el Complejo Penitenciario Delfín Gallo desde el 3 de enero. Esta resolución le abre una oportunidad real para volver a pedir su salida.
En el mismo caso, Felipe Sosa está acusado de femicidio. El 16 de marzo la jueza Isolina María Apás Pérez de Nucci agravó los cargos contra Gordillo por encubrimiento por favorecimiento personal y real, triplemente agravado.
Nicolás Navarro Flores, imputado por encubrimiento, declaró que vio a Gordillo en la casa de Sosa la noche siguiente al crimen, al tanto de la muerte de Érika y visiblemente angustiada.
