Dos videos fueron difundidos por el Gobierno provincial para intentar alejarse de las prácticas patoteras de Marcelo «Pichón» Segura: el primero fue cómo le pusieron el chaleco y el casco para trasladarlo a la prisión de Benjamín Paz; el segundo fue en la cárcel, ya sin su plateada melena platinada, ingresando custodiado a su celda.
No es casualidad este mensaje del Gobierno de Tucumán, ni el chaleco ni el corte de pelo cual Colimba como metáfora de la fuerza del héroe Bíblico Sansón. Después de haber pregonado rígidas y enérgicas políticas de seguridad, en las que se difundieron otras filmaciones de los jóvenes rugbiers y la empleada judicial Justina Gordillo, no había margen para beneficiar a militantes propios con estrategias burocráticas.
Le dieron solo cuarto meses de prisión al australopithecus mantecoso este de Marcelo Segura por agredir a un diputado de LLA.
Poco para mi gusto, pero es lo que hay. pic.twitter.com/rE1O6dlQgU— Leo Saifert (@LeoSaifert) March 14, 2026
La imagen de Segura fue también -o específicamente-, un mensaje para el más cuestionado de los funcionarios del jaldismo, el ministro del Interior Darío Monteros, quien lejos de solucionar un grave problema que manchaba a toda la administración de Osvaldo Jaldo, pretendió solucionar el escándalo con prepotencia, sin cintura, como seguramente lo habrá hecho antes en Banda del Río Salí.
«Le pido disculpas al señor Pelli»
Las palabras de arrepentimiento, sin embargo, no alcanzaron. «Pichón» Segura, de 56 años, empleado de la comuna de Los Bulacio, quedó imputado por lesiones graves agravadas por alevosía contra el diputado nacional de La Libertad Avanza (LLA), Federico Pelli, y pasará los próximos cuatro meses bajo prisión preventiva en la cárcel de Benjamín Paz.
Durante la audiencia de control de aprehensión y formalización de cargos encabezada por el juez Raúl Ángel Robin Márquez, en el Colegio de Jueces del Centro Judicial de Concepción, Segura aceptó los hechos y dio su versión. «Le pido disculpas al señor Pelli. No tenía que reaccionar así. Estuve mal. Soy empleado público, y con mi familia voy a juntar el dinero para poder pagar lo que pueda por lo que gastó en la operación», indicó el imputado, visiblemente mortificado.
LO PELARON Y A LA CÁRCEL: ASÍ INGRESABA «PICHÓN» SEGURA AL PENAL 🚨
Abrazo. https://t.co/JqjqutEA24 pic.twitter.com/ZnvlfdOeAh
— ELDUCK (@elduckpost) March 14, 2026
El relato de Segura ante el magistrado buscó explicar el contexto que lo llevó a perder el control. Aseguró que «no sabía (que Pelli) era diputado nacional», y aclaró que de la comitiva libertaria sólo había reconocido al intendente de Concepción, Alejandro Molinuevo. En su descargo, describió una escena de tensión acumulada por la emergencia hídrica: «Ellos llegaron a las risotadas, hablando fuerte. Llegaron con unos cuantos colchones y unas bolsas. La verdad, daba bronca; uno estaba desde el día anterior, toda la noche colaborando, mojado, picado por hormigas y arañas, sacando gente de arriba de los techos, la verdad que uno estaba devastado. Y en esa situación, verlos llegando con esa arrogancia (…), eso me ofuscó».
Según la versión del agresor, el diputado habría proferido insultos hacia los vecinos, llamándolos «negros choros», lo que terminó de desatar su reacción violenta. No obstante, cerró su intervención reiterando el mensaje de arrepentimiento.
Celular Perdido
Los representantes del Ministerio Público Fiscal, Gabriela Ghilardi y Juan José Ibáñez (de la Unidad de Homicidios, a cargo del fiscal Miguel Ángel Varela), enumeraron las evidencias recolectadas. El hecho se registró el miércoles cerca de las 18.30, cuando Pelli concurrió a La Madrid junto a los diputados Soledad Molinuevo y Gerardo Huesen, la ex diputada Paula Omodeo (CREO) y el concejal Álvaro Apud, entre otros, para llevar donaciones a familias damnificadas por las inundaciones.
Mientras caminaban por la ruta nacional 157, Segura y un grupo de hombres no identificado interceptaron a la comitiva. Tal como se observa en los videos que se hicieron virales, se produjo un breve diálogo que finalizó con el violento golpe de cabeza que derrumbó a Pelli sobre el pavimento, ensangrentado. El diputado fue asistido primero en el hospital de Concepción y luego derivado a la Clínica Mayo, en la Capital, donde fue sometido a una cirugía por las fracturas en la nariz y permanece internado en terapia intensiva. Siguió la audiencia de manera virtual desde su cama, aunque no hizo uso de la palabra por indicación médica, representado por el abogado Juan Colombres Garmendia.
Un punto clave que los investigadores intentarán resolver es dar con el teléfono celular de Segura, que no apareció en los allanamientos. El imputado afirmó ante la Fiscalía que se lo habían sacado del bolsillo de atrás del pantalón en medio del tenso episodio. Sin embargo, los representantes del MPF no creyeron su versión y citaron testimonios de miembros de la comitiva liberal sobre la supuesta entrega de un elemento a un policía luego de su aprehensión. Por ello, consideran clave recuperar el aparato para proceder a las pericias técnicas y la obtención de posibles evidencias sobre otros hechos de «mayor envergadura», como delitos contra el orden público.
Antecedentes y decisión judicial
La situación de Segura se complicó aún más cuando Colombres Garmendia lo calificó como un «cliente judicial». «Esta persona registra causas judiciales desde 1997, por tenencia de armas de guerra. Casualmente, en el allanamiento que se realizó en su domicilio (de El Cadillal), se encontraron municiones», afirmó el letrado en la audiencia.
El auxiliar fiscal Ibáñez fundamentó el pedido de prisión preventiva advirtiendo riesgo de fuga y de entorpecimiento de la investigación. «Estamos ante un hecho gravísimo y con impactos institucionales directos, ya que la víctima se trata de un diputado de la Nación», sostuvo, marcando como pertinente el traslado a Benjamín Paz por cuatro meses.
La defensa, a cargo de Ernesto Baaclini, refutó estos argumentos y consideró excesivas las medidas. Propuso, teniendo en cuenta los antecedentes de diabetes e hipertensión de su cliente, que fuera sometido a arresto domiciliario con tobillera electrónica o guardia policial. Tras analizar las manifestaciones, el juez Robin Márquez declaró legal la aprehensión, hizo lugar a los pedidos del MPF y ordenó el inmediato traslado, que se concretó a las pocas horas. Baaclini ya interpuso un recurso de impugnación, pero por ahora, y en medio de versiones sobre un posible planteo de competencia federal, Segura deberá continuar preso el proceso. Sin su melena platinada y con la contundencia de una medida que buscó enviar señales claras, «Pichón» comenzó su estadía en la misma cárcel que lleva el nombre del partido donde residen varios de los referentes políticos a los que su agresión terminó enfrentando.
