Después de las fuertes críticas al Gobierno Nacional (y por elevación a su aliado pragmático, Osvaldo Jaldo), el presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Jorge Rocchia Ferro, apareció sorpresivamente en una publicación del diputado nacional Pablo Yedlin.
En la publicación en X de Yedlin, de hoy 9 de marzo de 2026, el legislador de Unión por la Patria expresó su preocupación por la crisis de la industria nacional y local, enfatizando que «el único camino es el trabajo conjunto entre el sector privado, los trabajadores y quienes tenemos la responsabilidad de gestionar y legislar para cuidar a nuestra provincia». Acompañado de una foto junto a Rocchia Ferro, Yedlin mencionó que analizaron el escenario local y nacional.
🎤 Nos preocupa la crisis de la industria nacional, pero especialmente la situación local. El único camino es el trabajo conjunto entre el sector privado, los trabajadores y quienes tenemos la responsabilidad de gestionar y legislar para cuidar a nuestra provincia.
👉Hoy junto… pic.twitter.com/uZrLtiCBxS
— Pablo Yedlin (@pyedlin) March 9, 2026
Esta aparición no es casual: Rocchia Ferro, quien en noviembre de 2024 se sumó a La Libertad Avanza como «la pata peronista» en Tucumán, ahora denominado el «libertario arrepentido». En recientes declaraciones, criticó duramente al Gobierno de Javier Milei por descuidar el norte argentino, afirmando que «a nivel nacional estamos bastante descuidados, no están pensando en el norte» y que «los porteños no conocen el norte», agregando que al Ejecutivo nacional «no le interesa». Destacó problemas como el cierre de seis o siete plantas textiles, inconvenientes en empresas como Celusal y la metalúrgica, y el impacto de importaciones indiscriminadas que afectan la producción local, como el cierre de Tres Arroyos por competencia de pollo brasileño y la imposibilidad de vender lima tucumana.
En otra intervención, Rocchia Ferro alertó sobre el cierre de casi una docena de empresas en Tucumán, incluyendo Panpack SA y Celusal, debido a la crisis económica. Cuestionó las políticas nacionales por generar desigualdades, dividiendo al país en «el sur que se beneficia, el centro que sobrevive y el norte que se hunde», y criticó el esquema de importaciones subsidiadas mientras se imponen impuestos a las exportaciones. Pronosticó un «futuro incierto y con gravísimos problemas», rechazando la Reforma Laboral y priorizando bajar la tasa de interés del 40% como mayor urgencia.
Aunque recientemente se reunió con Jaldo para formar una mesa de trabajo provincial, sus críticas al Gobierno Nacional –aliado de Jaldo– y su acercamiento a figuras como Yedlin, alineado con el manzurismo dentro del peronismo tucumano, sugieren un distanciamiento creciente. Este movimiento podría indicar un realineamiento hacia el sector liderado por Juan Manzur, histórico rival de Jaldo, en un contexto de crisis industrial que obliga a repensar alianzas políticas.
