Tras la difusión de los mensajes en los que Jeffrey Epstein y el exestratega de Donald Trump, Steve Bannon, conversaban sobre un proyecto para «remover» al pontífice Francisco, el legislador nacional Juan Grabois, históricamente cercano al ya fallecido Jorge Bergoglio, evocó su encuentro con el polémico exconsultor del mandatario norteamericano –a quien en su momento había alabado– y manifestó que ignoraba su conexión con el financiero y agresor sexual.
«De Bannon no tenía conocimiento de que estuviera vinculado a Epstein, pero sí, evidentemente, de que participaba en una ofensiva en contra del papa Francisco», declaró Grabois en una conversación mantenida con el medio Religión Digital.
El diputado por Unión por la Patria rememoró que, «con desaciertos y logros», su obligación «siempre fue difundir su mensaje [el del Papa] y confrontar con sus adversarios para ‘transformarlos'». «Eso lo he realizado desde 2007, antes, en el transcurso y después de su pontificado, tanto en Argentina como en numerosas naciones del globo», narró.
Sobre su prolongada conversación con Bannon, personalidad relevante en la derecha de Estados Unidos, el referente social admitió: «Considero que fue un intercambio provechoso porque no lo volví a oír pronunciarse mal de Francisco, que era mi propósito principal».
Grabois acostumbra reunirse con figuras políticas del extranjero para debatir acerca del legado de Francisco. «Siempre que tengo ocasión dialogo con cualquier individuo de relevancia política –ya sea de derecha o de izquierda– sobre el magisterio de Bergoglio, especialmente si son creyentes, para revalorizar ese magisterio y eludir tantas impugnaciones infundadas», precisó.
En una comunicación dirigida a LA NACION, Grabois marcó diferencias con Bannon. Expresó que desde su reunión con el exconsejero de Trump «por supuesto la situación se modificó». Subrayó su oposición a la actuación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), cuyas incursiones ya ocasionaron la muerte de dos personas en Minneapolis.
«No puede hablarse siquiera remotamente de humanidad con la persecución despiadada y metódica del ICE contra migrantes, contra individuos pobres por su procedencia. Se traspasa un límite ético que no acepta ambigüedades: esa postura es racista, es xenófoba y es profundamente deshumanizadora», afirmó el dirigente social.
Asimismo, Grabois cuestionó «el feroz ataque imperialista de Trump». «No puede hablarse de comunidad, de patria ni de valores trascendentales mientras se niega la dignidad concreta de quien padece. La enseñanza que promovió el Papa Francisco sitúa en el centro al excluido, al migrante, al último; lo demás es idolatría del orden y del poder», señaló.
Y añadió: «Defender la represión como método político no solo contradice ese horizonte, sino que despoja de contenido cualquier invocación cristiana; convierte el Evangelio en retórica y lo sustituye por una lógica de exclusión que, en los hechos, acaba siendo anticristiana.»
De acuerdo con correos electrónicos contenidos en el último lote de documentos liberados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Epstein y Bannon intercambiaron mensajes donde proponían financiar entidades católicas para introducirse en el Vaticano con el objetivo de destituir al pontífice argentino. «Acabaremos con Francisco (‘Will take down Francis’)», redactó Bannon; allí sumó que también debían atacar a Hillary y Bill Clinton, al mandatario chino, Xi Jinping, y a la Unión Europea.
El email data de junio de 2019, semanas previas al arresto de Epstein –el 6 de julio de ese año–, y demuestra además que Bannon mantuvo un contacto fluido hasta el final con el financiero, fallecido en una cárcel de Manhattan el 10 de agosto de 2019.
La documentación divulgada empieza a develar que Epstein comenzó a financiar obras de caridad católicas mediante su fundación. Además, envió a sus colaboradores a actos vaticanos dado su gran interés en la «política exterior» de la Santa Sede en temas de inmigración y contra la expansión del populismo nacionalista.
El encuentro con Bannon
En agosto pasado, Grabois relató en el canal de streaming Blender que se había encontrado con Bannon: «Pasé muchas horas con él. Me topé con un estilo de persona que uno piensa: ‘Así deberían ser quienes tienen propuestas de izquierda, revolucionarios’. Un sujeto sencillo, con una vivienda modesta [siendo] uno de los ideólogos de MAGA».
En esa oportunidad sostuvo que Bannon «es un humanista católico» que plantea que «existe una oligarquía que intenta autonomizarse del Estado norteamericano y crear un Estado apartheid en Silicon Valley para dominar el mundo desde allí». «Voto a favor, estoy contigo Steve Bannon [en la tarea de ‘aplastar a esa oligarquía’]», aseguró Grabois.
Dos meses antes, el diputado se había referido a Bannon en el mismo streaming. En esa ocasión dijo que, «a diferencia de lo que propone Elon Musk, Bannon propone un nacionalismo popular de los Estados opresores […] y una guerra contra las élites económicas». Y agregó: «Sería un graboisista de derecha».
En febrero de 2025, Bannon se declaró culpable en una causa judicial por el desvío de fondos para edificar el muro fronterizo con México y recibió una condena de tres años de libertad condicional.
En octubre de 2022 también había sufrido un revés judicial en Estados Unidos, cuando fue sentenciado a cuatro meses de prisión por rehusarse a colaborar con la investigación legislativa sobre el asalto al Capitolio el 6 de enero de 2021 liderado por seguidores de Trump.
Bannon, cerebro de la campaña electoral de Trump, cumplió esa pena y recuperó la libertad en octubre de 2024.
Es una figura divisiva en Estados Unidos. Influyente en el Partido Republicano, conduce el podcast War Room, desde donde milita a favor de Trump.
