El primer mes del año 2026 registró un alza del 2,9% en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), según el reporte oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). En términos interanuales, la inflación acumuló un 32,4%, en un escenario donde la discusión sobre la metodología de medición y la conducción del organismo estadístico ganó protagonismo.
A nivel país, el rubro que más incrementó fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, con una suba del 4,7%, principalmente por ajustes en carnes y verduras. Por el contrario, las divisiones con menor impacto fueron Educación, que apenas creció 0,6%, y Prendas de vestir y calzado, que incluso mostró una caída del 0,5% en enero.

En el análisis por regiones, el Noroeste Argentino (NOA) se posicionó, junto con el Gran Buenos Aires, entre las áreas con menor aumento mensual. El IPC regional para enero fue del 2,8%, ligeramente inferior al promedio nacional.
Dentro de la canasta del NOA, los mayores incrementos se observaron en:
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Alimentos y bebidas no alcohólicas: 4,1%.
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Restaurantes y hoteles: 3,0%.
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Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles: 2,7%.
En el otro extremo, la región se caracterizó por una estabilidad total en Prendas de vestir y calzado, con una variación del 0,0%, la más baja del país para ese segmento. Educación, por su parte, tuvo un incremento moderado del 0,7%.

El informe del INDEC también ofrece un panorama de los precios medios de productos esenciales en el NOA durante enero de 2026. Entre los valores registrados se encuentran:
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Pan francés (kg): $2.531,25.
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Azúcar (kg): $1.126,73.
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Carne picada común (kg): $10.277,43.
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Aceite de girasol (1,5 l): $5.550,23.
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Leche fresca entera (litro): $1.677,96.
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Harina de trigo común (kg): $914,59.
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Arroz blanco simple (kg): $1.728,37.
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Huevos de gallina (docena): $3.368,16.
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Papa (kg): $906,37.

Respecto al comportamiento por tipo de bien, los productos estacionales encabezaron las subas de enero, con un incremento del 5,7%. Los precios regulados aumentaron un 2,4%, mientras que el IPC Núcleo avanzó un 2,6%. En la incidencia general, los bienes tuvieron una variación del 2,8%, mientras que los servicios registraron un alza mayor, del 3,1%.
Para la confección del índice, el INDEC lleva a cabo un relevamiento masivo que abarca aproximadamente 320.000 precios tomados en comercios tradicionales, supermercados y empresas de servicios, distribuidos en 39 aglomerados urbanos de todo el territorio nacional.
La inflación, en medio de una controversia institucional
La difusión del dato de enero se vio envuelta en un clima de conflicto dentro del organismo estadístico. Trabajadores agrupados en ATE realizaron una radio abierta en la puerta del INDEC minutos antes de la publicación oficial del IPC, reclamando por la no implementación del nuevo índice con ponderaciones actualizadas. La protesta recordó episodios pasados vinculados a la autonomía y credibilidad de las estadísticas públicas.
Dentro del instituto se comenta que la polémica se reavivará con cada indicador sensible mientras se mantenga la decisión oficial de postergar, sin plazo definido, la puesta en marcha del nuevo IPC. Técnicos del organismo alertan que esta medida ya erosionó la confianza de los usuarios de la información, desde quienes deben actualizar contratos o negociar salarios hasta analistas, sindicatos y organismos internacionales.

En ese marco, el Poder Ejecutivo aceptó formalmente la renuncia de Marco Lavagna (foto superior) a la dirección del INDEC, luego de que el funcionario no respaldara la decisión de detener la salida del nuevo índice. En su reemplazo fue confirmado Pedro Lines, hasta entonces director técnico del organismo y uno de los responsables del desarrollo de las nuevas estadísticas. El nombramiento se concretó mientras persisten dudas sobre el futuro de la actualización metodológica y sobre el nivel de autonomía técnica del instituto.
La controversia también generó pronunciamientos externos. La Sociedad Argentina de Estadística (SAE) manifestó su inquietud por la decisión de no publicar el nuevo IPC en la fecha prevista, recordando que las ponderaciones actualizadas se fundamentan en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017/18 y que su implementación había sido sugerida por los equipos técnicos del propio INDEC. En un comunicado, la entidad señaló que la postergación perjudica el calendario de difusión y menoscaba la credibilidad de las estadísticas oficiales, tanto a nivel local como internacional.
A estos cuestionamientos se sumó una denuncia penal presentada por el dirigente sindical Carlos Quintriqueo, quien imputó a las autoridades nacionales de entrometerse en el funcionamiento del organismo. Especialistas y técnicos, no obstante, aclaran que no se trata de una adulteración de datos, sino de una injerencia que pone en jaque la confianza en la información pública.
De este modo, el IPC de enero no solo reflejó la dinámica de los precios al comienzo de 2026, sino que situó nuevamente al INDEC en el ojo de la tormenta, con la inflación medida bajo un esquema puesto en duda y la actualización metodológica todavía en espera.
