La Justicia de Tucumán ordenó la detención de Justina Gordillo, pareja de Felipe Sosa, en el marco de la investigación por el femicidio de Érika Antonella Álvarez, la joven de 25 años asesinada en enero y cuyo cuerpo fue hallado en un basural de Manantial Sur.
La medida fue solicitada por la Fiscalía el jueves, pero recién fue autorizada por la Justicia el viernes. Cuando la Policía fue a buscar a Gordillo para cumplir con la orden, no logró localizarla. Desde entonces, se mantiene activa su búsqueda.
El avance de la causa
La investigación tiene como principal imputado a Felipe Sosa, conocido como “El Militar”, quien permanece detenido acusado de haber cometido el crimen. Con el avance de las medidas probatorias, los investigadores incorporaron a la causa a su pareja, Justina Gordillo, una empleada judicial que se desempeña como secretaria en el ámbito de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán.
Según la hipótesis fiscal, existen indicios de que Gordillo habría estado vinculada a los hechos que rodearon el asesinato de Érika Álvarez. Por el momento, la Justicia no definió si su eventual responsabilidad sería como partícipe del crimen o por encubrimiento, cuestión que será materia de investigación una vez concretada su detención.
Declaraciones clave y nuevos elementos
En el marco de la causa, las hermanas de Érika Álvarez prestaron declaración ante la Fiscalía. Allí aportaron datos sobre la relación entre Sosa, la víctima y Gordillo. De acuerdo con esos testimonios, la joven asesinada habría participado de encuentros sexuales con Sosa en los que también estaba presente Gordillo.
Las declarantes señalaron además que, días antes del crimen, Gordillo habría manifestado actitudes de celos e incluso habría insultado a Érika. Según relataron, la propia víctima les había contado que desconocía que Gordillo era la pareja formal de Sosa hasta que comenzó a notar comportamientos que le llamaron la atención.
Allanamientos y secuestros
Durante los allanamientos realizados para dar con Gordillo, la Policía no logró ubicarla, pero sí secuestró un vehículo que podría haber sido utilizado por Sosa el día del crimen. Ese rodado quedó incorporado como evidencia y será sometido a peritajes.
Las fuerzas de seguridad informaron que los procedimientos continuarán en distintos puntos de la provincia con el objetivo de localizar a Gordillo y ponerla a disposición de la Justicia.
Un caso que suma gravedad institucional
La orden de detención contra una empleada judicial agrega un elemento de gravedad institucional a una causa ya marcada por la violencia extrema. La Fiscalía busca determinar si existió colaboración, conocimiento previo o posterior de los hechos, o si hubo maniobras para ocultar pruebas o entorpecer la investigación.
Mientras tanto, la causa por el femicidio de Érika Álvarez avanza con nuevas medidas y declaraciones, en un expediente que sigue sumando imputaciones y que mantiene en vilo a la sociedad tucumana.
