El nuevo interventor de la Caja Popular de Ahorros, Guillermo Norry, desmintió que haya roces internos luego de su designación y garantizó que su administración avanzará en un marco de colaboración con el plantel y con el sindicato bancario, que es el más representativo de la entidad.
En sus declaraciones iniciales al asumir el cargo, Norry resaltó la actitud positiva del personal y subrayó que no se percibe clima de confrontación alguno. “No hay ningún supuesto de enfrentamientos. Llegamos para laborar junto a los empleados, en equipo”, aseguró.
El funcionario detalló que ya se entrevistó con los responsables de las diferentes gerencias y manifestó que se confirmó la continuidad de los equipos actuales. “Ellos son los que poseen la trayectoria y el saber de la Caja. Nuestra idea es continuar colaborando con ellos”, expresó, aunque adujo que no se descartan reestructuraciones específicas en ciertos sectores que no alteren la dinámica institucional.
Respecto al lazo con la Asociación Bancaria, Norry fue enfático al rechazar rumores de posibles desavenencias. “No existe ningún problema con el gremio. Por el contrario, me reencontré con varios colegas y amigos de mi época en el sindicalismo”, indicó, y añadió que varios de los actuales gerentes son afiliados al mismo.
El interventor afirmó que su nombramiento procura dar certidumbre a los trabajadores frente al recambio de autoridades. “Los cambios suelen crear inquietud y especulaciones. Por eso dejamos establecido que los interventores igualmente somos trabajadores, con otra función, pero sin ánimo de modificar la estructura laboral ni gremial de la Caja”, aclaró.
Igualmente, ponderó la asistencia de las autoridades salientes y del equipo legal de la institución, y enfatizó que el fin de la intervención es asegurar la operatividad y el acatamiento de la normativa vigente. “La disposición de los gerentes y del personal ha sido absoluta”, sostuvo.
Para finalizar, Norry reafirmó que la Caja Popular de Ahorros seguirá operando con regularidad y subrayó el papel clave que desempeña en la provincia. “Es una institución muy valiosa para Tucumán y la vamos a preservar trabajando de la mano con sus empleados”, concluyó.
