La jefa comunal de Lules, Marta Albarracín, insistió en la necesidad de realizar intervenciones de fondo en el cauce que cruza la localidad. Subrayó que, después de las precipitaciones intensas registradas, ya no es posible seguir demorando la planificación hidráulica. En comunicación con este medio, la intendenta enfatizó que su principal objetivo es proteger a los habitantes e impedir que se vuelvan a dar circunstancias de peligro como las ocurridas en el reciente evento climático.
Durante una entrevista en «Buen Día Verano», Albarracín manifestó que, desde el comienzo de su administración, la situación del río ha sido una de sus mayores inquietudes. «Al asumir, expresé mi felicidad por la posibilidad de concretar obras, pero también mi preocupación por tener un río, al que hay que darle el tratamiento adecuado», indicó. En ese marco, cuestionó la ausencia de soluciones definitivas: «¿Qué sentido tiene embellecer una quebrada o impulsar el turismo si en cualquier momento el río regresa y arrasa con todo?».
La intendenta admitió que sus manifestaciones públicas causaron asombro, incluso dentro de las filas oficialistas, pero se mostró firme al defender su posición. «Voy a velar por mi gente, por mis vecinos. Diré todo lo que tenga que decir. Nadie me llamó para reclamarme, al revés: se pusieron a disposición y escuchan», aseguró.
De acuerdo a lo que explicó, ya se han establecido contactos con las autoridades para progresar en el diseño de una obra que considera fundamental para el porvenir del municipio. «Esta obra, para nosotros, para los luleños, significa tranquilidad por muchos años. Sabemos que fue un fenómeno natural, lluvias excepcionales en la zona alta, pero hay que estar protegidos y hacer lo que corresponde cuando se vive junto a un río», recalcó.
Respecto a la situación social tras el temporal, Albarracín señaló que en Lules no se registraron evacuaciones, aunque sí se prestó ayuda en el área de García Fernández, donde el efecto del agua fue más severo. «Aunque no sea de mi jurisdicción, igual asistimos. Hay que tener empatía, nunca se le puede dar la espalda a nadie», declaró.
La intendenta confesó que la amenaza permanente del río ha alterado su vida diaria. «Antes me alegraba la lluvia; ahora la sufro. Ya no duermo tranquila. Lo primero que pido es que llueva, que refresque, pero que no cause daño», reveló.
Para finalizar, transmitió calma al mencionar que el pronóstico no anuncia tormentas intensas a corto plazo y anticipó que se están evaluando opciones viales para asegurar el tránsito en la zona perjudicada por el deterioro de la ruta. «Tengo mucha fe en que el gobierno nos va a ayudar, como siempre lo ha hecho con Lules. Contamos con un equipo comprometido y estamos todos unidos. Esto debe servirnos para planificar y ejecutar las obras que la ciudad requiere», afirmó.
El Complejo de la Quebrada de Lules permanece cerrado
Según detalló Albarracín, el complejo de la Quebrada de Lules seguirá sin funcionar, dado que quedó entre los dos tramos cortados a causa de la crecida. «El complejo no tuvo daños, pero no podemos arriesgar la vida de nadie. Por eso se mantiene clausurado de manera preventiva», explicó.
