Un joven de 21 años y un adolescente resultaron hospitalizados tras ser atacados por familiares y allegados de Zoe, la niña de siete años asesinada de un disparo en la cabeza. El hecho ocurrió en el barrio Bienestar, de San Cayetano, donde vecinos ya habían advertido sobre un clima de venganza tras el crimen.
El jueves pasado, cerca de las 16 horas, cuatro jóvenes se presentaron en la casa del abuelo de la pequeña. Uno de ellos, identificado como “Chueco”, efectuó al menos cinco disparos. Uno de los proyectiles impactó en la cabeza de la niña, quien fue internada en el Hospital de Niños y falleció el viernes por la tarde.
A los dos acusados mayores de edad se les dictó prisión preventiva por cuatro meses. Los otros dos implicados, por ser menores, quedaron internados en el Instituto Roca a la espera de que se defina su situación legal.
Los investigadores de Homicidios, a cargo de los comisarios Susana Monteros, Juana Estequiño, Diego Bernachi y Miguel Carabajal, bajo las órdenes del fiscal Pedro Gallo, lograron aprehender a los cuatro acusados entre el viernes y el sábado. Sin embargo, no pudieron hallar el arma homicida ni el celular con el que, según los testimonios, habrían filmado el ataque.
Testigos del barrio señalaron que los hermanos acusados son hijos de un conocido narcotraficante de la zona. “Los otros dos trabajan para ellos, como soldaditos”, explicó Luisa, una vecina que prefirió mantener su apellido en reserva. Según versiones que circulan en el lugar, el conflicto se habría originado porque la familia de la víctima les estaría robando clientes.
La tensión escaló rápidamente. El viernes por la noche, horas después de confirmarse la muerte de Zoe, familiares y allegados incendiaron la vivienda de los hermanos acusados. El sábado, a través de las redes sociales, se viralizó un audio de José Peralta, tío de la niña, quien desde el penal de Villa Urquiza lanzó graves amenazas contra los familiares de los implicados.
Estas advertencias se materializaron el lunes a la madrugada. Un grupo de parientes de la víctima atacó a dos familiares de los acusados en la calle Belisario López al 1.600. El mayor de 21 años fue internado en el Hospital Padilla con heridas cortantes en el pecho y múltiples golpes. El adolescente fue atendido por politraumatismo.
Mientras tanto, hoy comenzará un juicio por un doble homicidio registrado en San Cayetano, un barrio que permanece convulsionado por el crimen de la pequeña. Los acusados Nelson Basualdo y Alexis Ronveaux enfrentan el juicio por el asesinato de José María Altamirano (38) y su hijo Santiago Ramiro (19), ocurrido el 22 de agosto de 2024.
Según la acusación del fiscal Pedro Gallo, tras una discusión, los imputados persiguieron a las víctimas en un automóvil y les dispararon en múltiples ocasiones. La autopsia reveló que una de las víctimas recibió más de una docena de impactos de bala.
