El pasado persigue al ministro de Educación, Juan Pablo Lichtmajer, quien en los próximos 15 días está obligado a trabajar a destajo en una defensa escrita tan buena que el vicegobernador Osvaldo Jaldo y su tropa no tengan otra opción que desistir del juicio político que podría terminar con su destitución. Es eso o volver a la vida de antes, en la que también supo ser feliz, como DJ, ¡y qué DJ!, como suelen contar sus allegados más cercanos, que tuvieron el privilegio de disfrutar alguno de sus sets.
El cuerpo legislativo provincial avanzó este último martes en el pedido de traslado de Lichtmajer, a quien ya había interpelado semanas atrás para que rindiera cuenta ante los 49 legisladores de lo realizado en su gestión durante los últimos seis años.
La Comisión de Juicio Político presidida por el legislador jaldista Raúl Ferrazano, votó la medida por mayoría y no por unanimidad. Quienes se opusieron fueron «Cacho» Gómez, Zacarías Khoder y Sergio Mansilla, todos integrantes del bloque Lealtad Peronista, que responden al gobernador Juan Manzur.
El pedido de traslado se aprobó por mayoría, no por unanimidad #juiciopolitico https://t.co/jDUzWQilPU
— Raúl C. Pellegrini (@raulcpellegrini) August 3, 2021
A raíz del avance contra el ministro, desde el manzurismo prometieron venganza en las urnas y dar curso a la “jubilación anticipada” de Osvaldo Jaldo. Una promesa que salió de boca de Luis Romano, referente provincial del Movimiento de Unidad Popular (MUP), quien además puso en duda la revisión y correcta preservación de las más de mil fojas presentadas por Lichtmajer a mediados de mayo para defender su gestión.
“La documentación que presentó el ministro Lichtmjaer quedó guardada en una oficina a la que los legisladores Morof, Canelada y Pecci entraron una sola vez para sacarse una foto y subir a sus redes. Esa valiosa documentación quedó ahí sin acreditación de garantía de resguardo, por lo que esperamos que no haya documentos perdidos ni adulterados”, deslizó Romano.
