Una médica denunció que cuatro jefes comunales del interior de Tucumán recibieron de manera irregular la vacuna contra el coronavirus. El argumento para haberla recibido es «para no tirar las dosis».
Los delegados comunales son: de Taco Ralo, Claudia Ferrari; de La Madrid, Héctor Elías Soria Chanta; de Capitán Cáceres, Carlos Jiménez; y de Ranchillos, Luis Horacio Del Campo, quienes tienen entre 42 y 50.
Fue la jefa de Infectología del Hospital Regional de Concepción, Adriana Bueno, quien los denunció y aseguró: «Ha llegado a nuestro conocimiento que delegados comunales de menos de 60 años y que no están incluidos en el proceso han sido vacunados, sin tener ninguna enfermedad y por el solo hecho de ser delegados comunales. Esto era un secreto a voces en Tucumán. Tenemos la confirmación de esa información. Le pedimos a la Justicia que investigue los delitos que esto pudiera ocasionar».
Además, agregó: «Figuran en los mayores de 60 años, pero no tienen esa edad. Los pusieron camuflados. Nadie podía decir que no se podía saber que tienen la edad que tienen, porque figuraban los números de DNI. Los privilegiados tienen el camino totalmente asfaltado, porque obviamente una mano gubernamental es la que maneja el sistema».
«Los empleados del Siprosa (Sistema Provincial de Salud) les dijeron que no estaban en el grupo, pero cuando abrieron la computadora, para su sorpresa, estaban incluidos en el padrón y por eso le tuvieron que aplicar la vacuna».
«Tendrían que haberse manejado en el caso de grupos particulares, presentando historias clínicas. Es un link por internet absolutamente diferente al de mayores de 60 años».
