El presidente Alberto Fernández declaró hoy que los jóvenes «tuvieron la suerte de nacer y crecer en democracia», y que muchos no conocen ni entienden «lo que ha sido la violencia siniestra de la última dictadura militar».
«Hace poco, jóvenes cometieron la locura de hacer una representación colgando bolsas mortuorias con nombre y apellido en la Casa de Gobierno. A veces me pregunto si no tendríamos que seguir haciendo docencia, porque hay jóvenes que no entienden lo que ha sido la violencia siniestra de aquella dictadura», dijo el jefe de Estado.
Además, le entregó un premio a Juana Azurduy a la lucha por la defensa de los derechos humanos, en el Museo del Bicentenario de la Casa Rosada, y agregó: «Quiero aprovechar el encuentro de hoy para explicarle a los jóvenes que tuvieron la suerte de nacer y crecer en democracia, que hubo un tiempo de la Argentina donde la democracia no existía y donde hubo atropellos tremendos, donde se llevaron la vida de gente que pagó con su vida el sólo hecho de pensar».
«Había una campaña implacable en los medios hablando de que finalmente estaban persiguiendo terroristas y subversivos» pero «detrás de esa definición se cargaron la vida de miles de argentinos y argentinas», por lo que el país terminó «con decenas de miles de argentinos muertos, desaparecidos o exiliados».
«En esa sociedad apareció un grupo de Madres que empezó a preguntarles a los dictadores dónde estaban sus hijos. Hay que entender la gravedad de lo que nos pasó como sociedad. Vivimos una tragedia que tuvo un grupo de mujeres que se plantó con el amor que a un padre le impulsa su hijo o hija», señaló Alberto Fernández.
«Las Madres son un modelo a seguir por cada argentino y cada argentina» y «son un modelo de conducta y un ejemplo de lucha», motivo por el cual «son reconocidas en el mundo entero».
